-
Nestor y sus hijas.
Fecha: 18/04/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: porqueria15, Fuente: SexoSinTabues
... mija, ya no tienes que hacerlo soy tu papito - Pero si quiero papi, tu siempre has sido re bueno conmigo y yo no he hecho más que pagarte mal convirtiéndome en puta… así que déjame compensarte de alguna manera si? Y diciendo esto bajo su cabecita a mi regazo y engullo de un solo movimiento la cabeza de mi tolete. El cual más que agradecido llego a crecer más si se pudiese. Ella cambio de posición y se arrodillo ante mi utilizando sus manitas y su boquita para proporcionarme una estupenda felación… que dicho sea de paso supero por creces a las que daba su mama. Continúo chupándome la verga de manera profesional, se notaba la práctica que tenía, lamia mi saco escrotal, chupaba mis testículos, recorría todo mi falo de arriba abajo, y lograba introducirse más de la mitad de mi verga hasta la garganta. -Que tal papito, ¿te gusta? – me decía de tanto en tanto, buscando con sus ojitos hermosos mi mirada de aprobación. Yo solo suspiraba y sentía que se acumulaban litros de semen que quería salir ...
... disparados, y no tarde mucho en gritar – Ahhh mija . ahhh me vengo… me vengo Y como si se tratara de un código de activación, la boquita de mi nena se prendió como una ventosa a la cabeza de verga moviendo su manita de arriba abajo en constante masturbación y…. ya no pude más, 5 directos lechazos fueron a parar al fondo de su boquita, sentí que la habitación daba vueltas y caí de espaldas en la cama… fue espectacular, me han mamado la verga incontables veces, no solo mi mujer, prostitutas, amantes, colaboradoras… pero nunca me habían exprimido como lo acabada de hacer mi pequeña de 16 años… fue simplemente… Genial! Y la guinda del pastel me la proporciono mi nena que se subió encima mío y se me quedo viendo con la boquita entre abierta, donde por unos segundos alcance a ver toda la lefa que había expulsado mi verga segundos antes… y mi nena con una sonrisa simplemente… se la trago… - Sabes papi… tu semen sabe muy rico – me dijo. Vi mi reloj, y apenas habían pasado 40 minutos… Continuara.