-
HISTORIA REAL DE INCESTO PART. 1
Fecha: 18/04/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
... obsesionó hasta el punto de que me tuve que ir al otro baño a masturbarme, no se cuantas pajas me puede hacer ese día pero fueron bastantes. A partir de ese día espiar a mi madre se hizo habitual, aprovechando cada momento, de día como de noche y masturbándome compulsivamente mientras la observaba. -Os voy a describir como era mi madre; Mi madre era pequeña, medía unos 158 cm, y no pesaría más de 55 kg, es de piel blanca, pelo castaño y ojos verdes, sus tetas eran pequeñas, con aureolas rosadas y pezones pronunciados, su culo también era pequeño, redondito pero pequeño, una de las cosas que más me sorprendió es que tenía muy poco pelo en el pubis y en su sexo, como descubriría mas adelante mi madre se rasuraba con frecuencia, seguro que para satisfacer a mi padre. Pero lo que más me impresionó fue su vulva, era grande y me encantaba observar como salía cuando mi madre se agachaba en el baño para secarse, darse crema, depilarse las piernas o comprobar el agua. 30 años después me sigue provocando erecciones ese recuerdo, cuando se metía en la bañera podía observar como se le abría y aquello me provocó más de una eyaculación involuntaria. -Mentiría si dijera que me quería follar a mi madre, era tal mi desconocimiento sobre el sexo que no sabía ni como se hacía, tan solo me conformaba con masturbarme mientras la observaba o la recordaba. Así transcurrieron los meses, pronto descubrí que excepto unos pocos días al mes, mi madre iba ...
... sin ropa interior por la casa, lo que me dio más posibilidades de espiarla, no sólo en el baño, también al planchar, cocinar. hasta que un día sucedió algo que me dejó trastocado. Mi madre estaba limpiando pescado en el fregadero y yo aproveché para agacharme por detrás y mirar entre sus piernas, cuando más absorto estaba oí una voz . - ¿ Que haces?. Era mi hermana pequeña,desde la puerta. En ese momento mi madre se giró y me dijo ve al cuarto de estar y ya hablaremos. Su voz y su cara eran de autentico enfado, yo me quede helado, obedeciendo sin saber, ni contestar ni buscar una excusa. Al poco tiempo de estar en el cuarto de estar apareció mi madre, para mi sorpresa no estaba enfadada y comenzó a hablarme en tono conciliador y hasta cariñoso. __Tienes que tener cuidado, tu hermana es pequeña y no entiende estas cosas, ademas si en vez de tu hermana hubiera sido tu padre ahora tendríamos un problema. - Aquello me dejó descolocado, no sólo no me regañaba sino que practicamente me aconsejaba. Con 13 años yo no comprendía bien la situación ella siguió. __Estas obsesionado te pasas el día espiandome y cualquier día te va a pillar tu padre. Me quedé de piedra, mi madre sabía que la espiaba y no me había dicho nada. Practicamente no escuché lo siguiente que me dijo, estaba intentando entenderr lo que había pasado, de hecho tarde varios días en asimilarlo. Lo que ocurrió después lo contaré en el siguiente relato para no extenderme.