-
El Puticlub
Fecha: 27/04/2021, Categorías: Incesto Autor: zorro_en_celo, Fuente: CuentoRelatos
... costumbre en estos lascivos y obscenos momentos, pues el trabajo bucal que me había hecho esta guarra depravada de Adriana me había complacido sobremanera. β ¿quieres que te coma el culo? β interrogó Adriana. Me quedé muy sorprendido pues no esperaba este tipo de preguntas, aunque no me extrañó nada, pues hay hombres que esto le gusta. β Bueno, por mi perfecto β confesé. La golfa de mi partenaire sexual se tiró y lanzó a lamerme el ojete como una puta demoníaca posesa y yo volvía a representar ser una libidinosa máquina sexual de emitir y expeler mugidos, quejidos y mil jadeos, momento que aprovechó esta fulana obscena de Adriana para petarme viciosamente el ojete con un dedo al ver que mi ano ya estaba bien babeado. β ¿te gusta, cabrón? β interrogó Adriana La ramera percibió que yo estaba muerto de lubricidad, lujuria y obscenidad por el placer que me estaba dando al petar está sucia zorra con su dedo barrenando mi ojete. β ¡estás muerto de lujuria, hijo de puta! β afirmó categórica Adriana. Yo seguía emitiendo vagidos, gemidos, jadeos y mil bufidos sexuales porque esta guarra depravada me estaba matando de placer con su dedo, haciéndome llegar a un alto paroxismo sexual y mientras me pajeaba mi rabo que cada vez estaba más y más duro y mis pelotas estaban más y más cargadas de lefa. β ¡Ahora vamos a gozar los dos, canalla! β ordenó Adriana. Adriana, al ver que yo, ya estaba con el rabo más duro que nunca, por su perfecto y determinante trabajo ...
... bucal se sentó sobre mi enhiesta, pero dura verga con cuidado para clavarse todo mi erecto pollón. β Ahora vas a hacer que se corra esta puta zorra β mandó Adriana. La muy cerda, ya estaba dispuesta y montada sobre mi rabo y me sujetaba las manos que estaban enganchadas a sus duras tetazas de golfón libidinoso. β ¡que gusto me estás dando, guarra! β exclamé lujuriosamente Ambos dábamos unos vagidos y gemidos muy lascivos y libidinosos porque estábamos presos de una lujuria concupiscente sin igual. β ¡cerdo, que gorda la tienes, cabrón! β largó Adriana obscenamente entre vagidos. β ¡eres una zorra me está matando de gusto, uta! β gemí β ¡mátame a polvos !, clávamela cabrón! β graznó Adriana libidinosamente β ¡muévete más, zorra!, ¡sigue, guarra! β evidencié procazmente β ¡ dame más polla,hijo de puta ! β proclamó Adriana lascivamente entre rugidos sexuales. Adriana,estaba mas salida que yo y veía como botaban sus tetazas de zorrón depravado y eso me ponía mas cachondo y lascivo y advertía como Adriana como un cerda en celo. β ¡ así,cabrón,así !, ¡ clavamela ! β rugía sexualmente Adriana. β ¡ toma rabo,puta !, ¡ toma polla,guarra ! β resollaba mientras la encasquetaba polla y más polla sin parar. Yo comprobaba y distinguía como me ardía la cremosa lefa dentro de mis cojones y como estaba a punto de explotar todo mi caliente machismo dentro del hirviente coño de esta puta cerda de Adriana ¡dame tu puta lefa, hijo de puta! β ¡ ya te la ...