-
Mario (1): Don Guillermo
Fecha: 04/05/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... Amelita, sus aventuras son muchas, con mujeres y con chicos, muchachos bonitos como tu que le duran cinco días, de eso tu abuelo sabrá un montón. -Eres maledicente Migue, esos son chismes, cuentos que la gente difunde por no tener otras cosas que hacer. -¡En que mundo vives Marito¡ O eres inocente o eres tonto a pesar de tus notas de la escuela. -Él siempre fue bueno conmigo, desde niño he sentido que me aprecia, desde que mi abuela nos llevaba para sentirnos custodiados mientras trabajaba en su casa y no vi nada que haga suponer lo que tu y otros proclaman y difunden. -me sentía herido y se notó en mi respuesta. -Lo dejamos aunque se que es mi única oportunidad para hablarte. Yo te quiero Marito, te quiero mucho y no es envidia lo que me guía aunque se que puede ser algo bueno para ti y tu seguridad. ¡Oh! Mierda, ahora me parezco a tu abuelo. -los dos nos pusimos a reir. -Al menos a ti te han prometido que te ayudarán para hacer tus estudios, tu eres listo, inteligente, y tienes por lo que luchar, yo a mi manera lo haré también, Tampoco voy a ser para siempre la puta de tu primo aunque le quiero un montón. Este es otro que no se decide y se aclara. Nos quedamos de nuevo en silencio hasta que llegó Patricia y se nos incorporó al grupo. -¿Nos bañamos o comemos hermosas ninfas? -se tumbó entre los dos y a ambos nos entregó un beso. -Mis pequeños niños, juguetitos delicados y adorables. -los tres mirábamos al sol y al cielo sin nubes de un azul purísimo, ...
... quizá cada uno recordando algún pasaje de nuestra niñez y nuestros juegos comunes. Después de comer el bocadillo y tomar el último baño me despedía de mis amigos, ahora llegaba el gran momento, el que mi abu me tenía reservado y yo, por no mentir, sentía una honda emoción. Era cierto lo que Migue me decía, salvo en que el enamorado de Robert era yo, no él. Un amor que sabía imposible. Robert siempre rodeado de chicas guapas, cogido de sus brazos y que donde antes había amistad ahora se reducía a desdén o simplemente ignorarme. Ya había llorado bastante y como decía el abuelo, yo no era nada, ahora se me brindaba la ocasión, la oportunidad de que alguien se interesara por mi y me ayudara a salir de esta vida miserable. No es que tuviera excesivas ambiciones, solo quería y necesitaba llegar a ser libre un día, libre para decidir, tener lo necesario para no depender de alguien como la pasaba a Migue con mi primo. Cuando llegué a casa mi abuelo me esperaba en la sala, no parecía nervioso aunque seguro que lo estaba. No tenemos tiempo de sobra, es mejor que empieces a prepararte. -se puso en pie y a pasear a largas zancadas por la sala. No llegaba a entender tanto nerviosismo, yo debía estarlo y no él. -No pasa nada y hay tiempo abu, estate tranquilo. -Esto tiene que resultar perfecto, necesitamos la ayuda de don Guillermo y es nuestra única oportunidad. Pasé al baño y él me siguió, con los mismos consejos y enseñanzas de días pasados y que sabia de pe a ...