1. Atados por el dependiente del sexshop


    Fecha: 08/05/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: parejaatada, Fuente: SexoSinTabues

    ... morbosamente y con sonrisas burlonas. Empecé a arrepentirme de haberme puesto yo sola en esa situación. Me moría de la vergüenza de verme totalmente expuesto ante ese chico, y no podía cubrirme de ninguna manera. A ratos tenía tantas ganas de correrme que yo me retorcía tratando de soltarme, pero eso me excitaba aún más. A veces paraba completamente, todo el rato suficiente para que se fuera mi erección. La dejaba irse del todo, pero no se iba. Estaba tan excitado que no se iba, pero él esperaba muy pacientemente. Cansado y rendido, incapaz de poder correrme, mi polla también se rindió, y perdió su erección. En ese momento, noté un hierro en mi polla, y quince segundos después mi polla estaba presa de un cinturón de castidad. No pude resistirme. Mi polla quedó aprisionada por unos hierros que me la comprimían pequeña y que no me dejaban excitarme ni tener ninguna erección, porque era doloroso. Ya con esa cosa puesta que la estaba odiando por no poder excitarme, me desató de la viga. Lo hizo para tumbarme en el suelo. Allí, una cuerda le sirvió para atar mis tobillos a mis muñecas por detrás, muy fuerte y tenso, con los talones tocando el culo, y creando de este modo un fuerte hogtied, pero allí no acabó con las cuerdas. Otra cuerda tiró de mis muñecas arriba, a la viga, con lo que aquel duro hogtied se convirtió en un extremo hogtied, que me mantenía boca abajo, los brazos y hogtied arriba, y completamente inmóvil. Era algo doloroso, aunque recordé que yo le había confesado ...
    ... mi atracción por este tipo de bondage, pero intenté suplicar, algo que me pertocaba en mi situación, pero solo se escuchaba algo así como oooff fffaafooo ooff ffaffffo ffiiemmmooo aammphh aaammmpphphhhh ininteligile. Era incapaz de articular la frase entera mientras notaba que tiraba con fuerza de las cuerdas, y en ese momento supe que me esperaba una larga tarde de sufrimiento y ataduras. Las ataduras eran tan bestias y tan fuertes que no tenía casi nada de movimiento, y no pude defenderme de ninguna manera debido a la forma en que yo mismo me había sometido, pero para ser sincero e ningún momento me arrepentí, ya que en realidad estaba excitadísimo, totalmente dominado incluso de mi polla encerrada en la jaula. “Tengo que ir a buscar a tu novia” – me susurró pícaro – “que la haré mi prisionera. Hasta que vuelva, ahí te quedas”. Hubo un silencio, que sólo rompió un lamento mío que en realidad lo hice porque formaba parte de la fantasía, un mmmmfffffffooffooff en tono más erótico de lo normal, y añadió. "Cuando tenga a tu novia atada, vendré a buscarte. Lo bueno de estas cuerdas y tus ataduras es que cuando vuelva no tendrás fuerza, no podrás resistirte ni luchar, tendrás la musculatura tan cansada que no podrás ni mover los brazos, y será muy fácil llevarte conmigo secuestrado, pero es lo que quieres, ¿verdad?". Le hubiera dicho que sí, pero prefería suplicar. Sabía que serían suplicas e inútiles intentos de desatarme aunque sólo fuera un solo nudo, y haciendo mmmmjhhhhhppphh ...
«1...3456»