1. Como mi tía acabó atada y a mi merced


    Fecha: 12/05/2021, Categorías: Incesto Autor: Giani7, Fuente: CuentoRelatos

    Mi tía es una mujer muy erótica. Tiene sobre 50 años, una larga melena rizada, y unos pechos considerables. Se cuida mucho, y para la edad que tiene está impresionante. Siempre le ha gustado vestir elegante y tiene una legión de tacones y botas, mi debilidad. Entre los dos siempre había habido una relación muy cercana, y en ocasiones hasta yo había llegado a creer que tenía otras intenciones conmigo. Pero lo cierto era que desde siempre me había excitado, siendo la causante de mis primeras masturbaciones. Esto era algo que muchas veces me perturbaba, porque tenía estas reacciones con ella. En mi sexualidad siempre me había excitado ser dominante, pero con algunas figuras como mi tía, me volvía loco imaginarme totalmente sometido.
    
    Yo soy un chico joven, de 26 años. Varias veces al año, me desplazaba hasta su casa, en Mallorca, bien por trabajo bien por ocio. Ella vivía con su hijo, mi primo, de 24 años. Estaba divorciada, y aunque había tenido alguna relación, ahora mismo la soltería era su acompañante. Tenía un carácter fuerte, pero es una persona que necesita alguien a su lado.
    
    Me tocaba otra vez viajar a la isla, así que le mandé un whatsapp como siempre diciéndole que en un par de días iría. Ella, como siempre, me escribió un "cuando quieras" junto con un beso y un corazón.
    
    Llegó el día y aterricé en Mallorca. Cogí el coche de alquiler y me fui a la casa. Llegue para cenar, así que me instalé rápido y nos sentamos los 3 a la mesa. Charlamos un rato y nos ...
    ... fuimos a dormir temprano.
    
    A la mañana siguiente me levanté y allí estaba ella. Habitualmente no se cortaba a la hora de andar por casa, y no le importaba que yo estuviese allí. Vestía una camiseta de tirantes, unos pantalones cortos y chanclas. Cada vez que se agachaba, ahí estaban mis ojos pendientes de sus pechos.
    
    -Buenos días cariño, que tal has dormido?
    
    -Buenos días. Muy bien, muy a gusto como siempre.
    
    Mientras hablaba, ella me miraba y yo intentaba disimular mi erección mañanera.
    
    -Tu primo ya se ha ido que hoy tiene reuniones, no vendrá hasta la noche. Tu qué plan tienes? Si quieres después cenamos que hoy vuelvo a las 7
    
    -Perfecto, yo iré a dar una vuelta y comeré por ahí fuera, así que después vuelvo para casa, que mañana tengo trabajo
    
    Yo trabajo en una empresa de eventos. Además era fisioterapeuta, por lo que mi tía de vez en cuando me pedía un masaje. A mi me era imposible decirle que, y era una oportunidad para tocarla. Mis erecciones se volvían enormes, y aunque nunca me había dicho nada, ella se tenía que dar cuenta
    
    -Cariño, me puedes mirar la espalda antes de irme? Ayer estuve corrigiendo y estoy molida. Y a las 11:00 tengo que salir
    
    -Claro que si tía, me hago el café y voy
    
    Ella era profesora, así que tenía horarios diversos. Trabajaba en una academia y en la universidad. Cogí el café y me fui a la sala, me senté detrás de ella y comencé a masajear sus hombros y espalda:
    
    -Ay cariño que manos tienes...
    
    Seguía callado, intentando ...
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