1. Jugando con mi madre


    Fecha: 14/05/2021, Categorías: Incesto Autor: javierpreza, Fuente: CuentoRelatos

    ... hicimos. Notaba como mi pene se lo engullía mientras mi lengua recorría sus partes más íntimas. Le proporcionaba tanto placer que llegaba a soltar mi pene de su boca por momentos para coger aire. Yo estaba en la gloria cuando decidí lamerle el culo, cosa que le provoco bastante más excitación, moviendo sus cadenas compulsivamente, por lo que opte por meterle dos dedos por detrás. En cuanto entraron mis dedos comencé a correrme y ella apunto mi miembro hacia sus pechos, tal y como le había pedido.
    
    Notaba mi semen entre sus pechos y mis piernas y me incorpore retirando mis dedos de su culo y acostándome a su lado. Ella me miraba sonriente y cansada, con toda mi leche por sus firmes tetas, mientras me decía "Acaríciame la piel, hijo, acaríciame suavemente". Yo comencé a acariciarle por sus piernas y sus tetas, mojando mis dedos en el semen y llevándoselos a la boca. Ella los lamía con gusto mirando fijamente para mí con cara de morbo. Cuando termine me dijo que me proponía algo que nos iba a gustar a los dos, que cada uno se masturbase enfrente del otro, a lo que acepte.
    
    Ella abrió sus piernas y comenzó a meterse los dedos y masajearse, sintiendo gran placer, a juzgar por la forma de sus pezones. Mientras se movía sus pechos saltaban sigilosamente, la imagen ...
    ... era irrepetible. Yo, por mi parte, comencé a mover mi pene con rapidez y eso aún le daba a ella más ritmo en sus masajes íntimos. Cuando estaba a punto de correrme la advertí y me dijo que lo hiciese dentro de ella, con lo que se sentó a horcajadas encima de mí y comenzó una nueva penetración que duro poco tiempo, puesto que ella se levantó rápido y se puso a cuatro patas contra mí, diciéndome "Ahora por detrás, mi amor". La penetre por el culo mientras mis dedos atendían sus partes delanteras, envueltas en sudor.
    
    En uno de esos masajes en su clítoris, se corrió abundantemente y yo hice lo propio dentro de su culo. La bese por la espalda y en sus nalgas y nos volvimos a acostar. Al poco rato nos levantamos y ella se dio una ducha y luego yo me di otra.
    
    Fuimos a ver la tele nuevamente y no decíamos nada el uno al otro. Yo me preguntaba lo que pasaría a partir de ahora, pero no me quería auto responder. Mi excitación continuaba, aunque ya con un cierto dolor. Para romper el silencio le dije: "Gracias mama, me ha gustado mucho, espero que a ti también". Ella me respondió que se trataba de un juego para pasar el rato y que sería mejor olvidarlo hasta que jugásemos otra vez, a lo cual yo asentí con cierta complicidad en la doble intención con la que me lo dijo. 
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