1. Mi tía Clotilde y yo superando el problema


    Fecha: 18/05/2021, Categorías: Incesto Autor: Pojemacho, Fuente: CuentoRelatos

    Ella cayó a mi lado en la cama totalmente agitada y sudada luego de recibir una buena cantidad de semen dentro de su vagina después de mucho tiempo haciendo que perdiera la razón y se deje llevar por excitación del momento.
    
    Después de unos minutos cuando recobró creo la conciencia ella se bajó su vestido y salió raudamente del cuarto muy avergonzada, cogí la llave que había dejado sobre la cama y eché llave al cuarto y bajé las escaleras ahí estaban Eva e Iván ya por salir de la casa y su sorpresa se reflejó en sus caras al verme porque según ellos estaban solos en la pensión.
    
    -Hola Roberto ¿recién llegaste... Y tú tía? Preguntó Eva algo nerviosa.
    
    Contesté que hace rato había llegado a la pensión y mi tía aún no regresaba, viendo a sus ojos de Eva ella noto que la veía raro y disimuló y se despidieron y salieron de la casa, durante de lo que restaba del día mi tía Clotilde no salió de su habitación imaginó por la vergüenza.
    
    Los días siguientes a nuestro encuentro carnal mi tía Clotilde no me hablaba mucho solo lo necesario ni me veía a los ojos cada vez que nos cruzábamos bajaba la mirada, se sentía muy mal por lo sucedido entre nosotros.
    
    Luego que había visto su cuerpo y sentido su calor de mujer y como vibró cuando tenía mi verga en su interior ahora ya no podía mirarla igual y ella lo sabía, nuestras habitaciones quedan en el primer piso muy lejos de los demás que están en el segundo piso así que sólo yo podía escucharla algunas veces llorar de ...
    ... noche.
    
    Había que hacer algo al respecto así que tomé la decisión de irme de su casa una noche de sábado cuando terminamos de cenar le dije que tenía que decirle algo muy importante pero ella dijo que mejor sería mañana domingo porque estaba con un dolor de cabeza terrible y se fue a dormir, cuando eran aproximadamente la dos de la madrugada la escuché sollozar entonces fui a su habitación porque me sentía muy mal y toqué la puerta muy despacio y otra vez el silencio de la noche pero igualmente entré.
    
    -¿Qué haces en mi habitación Roberto?
    
    -Disculpa tía pero ya no podemos seguir así desde ese día ya no es lo mismo para ambos usted se siente mal con mi presencia y ahora más cuando en las noches la oigo llorar por culpa mía sé que tiene un compromiso con mis padres y por eso no me boto de su casa pero no se preocupe más yo me voy mañana y muchas gracias por todo tía...
    
    Ella quiso decir algo pero no le di oportunidad y salí y me fui a dormir mañana haría mi equipaje, cuando sentí como alguien me abrazaba fuerte por detrás y unas tetas que sobaban mi espalda abrí los ojos y oí una voy que me dejó sorprendido.
    
    -Roberto no quiero que te vayas por favor te necesito mucho a mí lado y no te sientas mal por lo que sucedió yo también tengo la culpa si debemos hablar de culpables porque yo perdí la cabeza en ese momento cuando un hombre me rosaba con su virilidad y después ya no había marcha atrás y tú hiciste lo que cualquier hombre haría en esas circunstancias, y tienes razón desde ese ...
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