1. Sexo VIP 3


    Fecha: 23/05/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: inocentepaloma, Fuente: CuentoRelatos

    Este nuevo burdelito estaba bastante bien, muy elegante.
    
    La madrota pagaba una bicoca, el 30% nada más, y sinceramente eso es muy poco.
    
    El primer cliente que recibí ya lo conocía de antes, y sabía que lo mínimo que quería era mamarme las tetas y una paja sin prisa.
    
    Pagó en la recepción el precio de la hora, y se supone que ese sería el único pago por el servicio completo.
    
    La habitación estaba a media luz, llena de espejos, la música cachonda, y estaba haciendo muchísimo calor.
    
    Él se quitó la ropa, se dio una ducha, y se preparó en la tabla de masaje. Yo me quité la ropa, me subí a él con las piernas abiertas y a pelo, y comencé a darle un masaje de espalda.
    
    Cuando le pedí que se volteara, no pudo resistir comenzar a succionarme los pezones fuertemente. Yo sentí un calambre que me recorría por el cuerpo con esa mamada de pezones tan rica, mi cuerpo estaba sudando, y comencé a sentir mis entrepiernas húmedas y escurriendo, entonces le dije:
    
    - traes más dinero?
    
    - sí, cuánto quieres? qué más me ofreces?
    
    - dame un billete grande y me puedes hacer lo que quieras papi
    
    El tipo sacó el billete, lo arrojó al piso y me volteó hacia la mesa inclinándome un poco, y se agachó para poder verme el culo y empezar a comérselo.
    
    Yo estaba terriblemente excitada, así que como el tipo había pagado buen dinero, levanté el culo y le permití que jugara con él a su gusto.
    
    Comenzó metiéndome los dedos lentamente, y luego me repegó la punta del pene, que estaba ...
    ... bastante grande y grueso... yo estaba tan excitada que no me importó. Disfrutaba tanto recibir dinero y verme desnuda en los espejos, y tener la verga de uno y otro, y otro hombre, entre las piernas, que nada me importaba.
    
    Mis pezones jugosos, hinchados, erectos y rosados estaban que ardían por una mamada, así que me volteé, me subí a la mesa, me sostuve con las piernas abiertas a la altura de su pene, y le pedí que me las mamara de nuevo.
    
    Su verga estaba jugando fuera de mi vagina y su boca estaba en mi pecho. El espectáculo en el espejo era increíble: mi cuerpo esbelto, blanco, firme y delineado, ofreciendo placer a un tipo asqueroso con el que jamás tendría sexo si no hubiera plata de por medio...
    
    Mi panochita apretada estaba comenzando a sentir su palo ligeramente adentro, y me estremecí: carajo, amo mi trabajo de puta!!!! y empecé a mover las caderas para que el sintiera placer y me la metiera más y viera que soy la mejor prostituta, y que valgo la pena cada centavo pagado, quería ganar un regular!! Vaivén rítmico, embestidas profundas, y me sentía tan orgullosa de que mi cosita no me doliera con semejante vergón de macho...
    
    Pero las cosas no son perfectas... el tipo se vino muy pronto y pude ver el pastel de crema salir de mi hoyito en cosa de minutos, lo cual me enfureció bastante...
    
    El tipo se vistió y se fue enseguida...
    
    Yo me tuve que quedar caliente, sucia y frustrada... aunque no me puedo quejar: a las prostitutas nos pagan para dar un servicio y usar ...
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