-
UNA LINDA HISTORIA 2
Fecha: 24/05/2021, Categorías: Incesto Autor: memito, Fuente: SexoSinTabues
... debería haber dicho eso. ― ¿Por qué? ¡Si eres un encanto de chico! ― Soy grande y feo. Tú no quieres verlo porque eres mi hermana y me quieres. ― ¿Feo? ¿Quién te ha metido eso en la cabeza? Grande si eres, no vamos a discutirlo, pero feo… por Dios, ¡si hasta yo te besaría! Le doy un traqueteo que casi la tira de la cama. Se ríe por lo bajo, con esa risa que te levanta el ánimo. ― Mira, Sergi, te voy a decir lo que tienes que hacer cuando llegue Maby. Creo que te ha echado el ojito, aunque no estoy segura si es un capricho o algo más definido. Maby es una chica que ama la seguridad. Los tíos seguros de sí mismo la ponen mucho. Por eso siempre sale con tíos mayores y con algunos indeseables también. No debes mostrar dudas en nada. Cuando te pregunte por algo que te gusta, se lo dices en seco, sin pensarlo, sea bueno o malo. Eso no le importará, ya verás. ― Eso será fácil para ti. Yo no he hablado de algo así con una chica en mi vida. ― Lo harás bien, ya verás. Me comentó que eres muy fuerte, que levantabas tú solo los árboles. ― Son álamos jóvenes, Pam, no pesan mucho. ― ¡Ella que sabe! Los únicos árboles que ha visto son los del Retiro. No ha salido de la ciudad más que para venir aquí. ― Ya, una cosmopolita. ― Maby no se fija en los físicos. Si fuera así, te aseguro que no habría salido con la mitad de los tíos con los que anda. Ella…, jamás admitiré que yo he dicho tal cosa, ¿entiendes? – sigue al ver que yo asiento con la cabeza. – Ella busca una figura paterna en sus ...
... relaciones. Su padre la abandonó, a ella y a su madre, cuando tenía cinco años. Busca seguridad y alguien que la proteja, y eso es más importante que un tío guapo. ― Pero, Pam… ¡tiene quince años! ― Dieciséis en realidad, pero le encanta el número quince. De todas formas, es ya una mujer, mentalmente. No es ninguna niña, te lo aseguro. Me da cien vueltas en cuanto a relaciones. ― ¿Por qué quieres que nos entendamos? – la miro, suspicaz. ― Porque sé que tú no le harás daño. Si te gusta y ella ve en ti lo que está buscando, estará segura contigo. En Madrid, puedo controlarla si piensa en ti. Compartimos piso y hermano, sería genial. A veces, me da miedo cuando sale con esos pervertidos… ― Bueno, por mí que no quede. ― ¡Así me gusta, hermanito! – más besos y abrazos. Necesito buscar un nuevo tema de conversación para no pensar en lo que mi cuerpo siente. Se está poniendo retozona. ― Me gustaría visitar Madrid – digo, casi más para mí. ― Puedes venirte con nosotras y dormir unos días en el sofá. Te enseñaríamos Madrid – responde ella, con los ojos cerrados. Su mano izquierda acariciando mi cintura. Parece que el sueño la vence. ― No es mala idea. Ahora viene la temporada más baja para la granja. Tenemos suficiente madera cortada para empezar el invierno. Podría escaquearme unos días… ― Eso, eso, hermanito – gruñe ella, con su mejilla contra mi pecho. – Apaga la luz… nas noches… ― ¡Debes ir a la ciudad, con ella! Otro curioso sueño esta noche. Estoy sentado en la loma que divisa la ...