1. UNA LINDA HISTORIA 2


    Fecha: 24/05/2021, Categorías: Incesto Autor: memito, Fuente: SexoSinTabues

    ... ¡Eso es lo que pretende ese hijo de puta! ¡Hacerte sentir culpable para dominarte aún más! ¡Sé como piensan esos viles cabrones! – exclamo, enrabiado. No sé de donde saco ese conocimiento, pero es cierto. ― Tienes… razón – musita ella, levantando los ojos y mirándome. – pero debo contarte… lo que hizo ese hombre conmigo… ― No hace falta, hermanita. ― Tengo que hacerlo, Sergi. Debo sacarlo como una espina, ¿comprendes? Acaricio su ondulado pelo rojo, dándole a entender que la comprendo. ― Ese hombre no quería follarme… quería domarme… Eric se marchó, dejándome a solas con él. Me ató a la cama, de pies y manos, y me arrancó la ropa, sin miramientos. Sus ojos ardían en furia, como si me odiara. Él ni siquiera se desnudó. Me torturó durante muchas horas… ― Joder… Pamela – la aprieto contra mí, besándole la frene y el pelo, consolándola. ― A veces me azotaba con la correa, o bien derramaba cera caliente en las zonas más delicadas de mi cuerpo… otras veces me humillaba de cualquier forma asquerosa, como orinarse o ponerme su trasero en mi cara – siento como sus dedos se aferran a mi cintura, hundiéndose en los rollos de grasa, buscando un apoyo para su dolor. – No quiero contarte todo lo que hizo conmigo, Sergi, de verdad, pero hizo muchas fotos y vídeos con su móvil. Yo estaba casi desmayada y sin poder defenderme, incluso cuando soltó las ligaduras. La súbita empatía que siento hacia ella, me hace llorar también. Nos abrazamos aún más fuerte, si eso es posible. ― Me desperté ...
    ... porque me algo me oprimía el pecho. Eric estaba sobre mí, penetrándome. Su rostro tenía una expresión de vicio y asco, al mismo tiempo. Me miraba fijamente y cuando supo que estaba despierta, me dijo: “No he podido resistirme, puta. Estabas tan llena de mierda y semen, que tenía que follarte. Espero que hayas disfrutado con él. ” Me hundió totalmente. le dejé acabar y esperé a que se durmiera. Me levanté, me duché, y cogí una maleta. Me he marchado de allí, casi con lo puesto, y he vuelto aquí… ― Vale. Ahora estás a salvo, ¿de acuerdo? – le digo, limpiando su cara de lágrimas con un dedo. -- ¿Has pensado en qué vas a hacer? ― No lo sé, hermanito. No tengo muchas opciones. ― Puedes negarte y pasar de lo que publiquen en Internet. Eso acaba olvidándose, lo sabes. ― ¿Y si lo viera mamá o papá? ¿Y Saúl? ¡Que vergüenza! ― ¿Denunciarlo a la policía? ― Lo he pensado, pero es su palabra contra la mía, y se que es capaz de vengarse de forma cruel. A lo mejor no subiría los vídeos, pero podría hacerme daño o a alguien querido, incluso mucho tiempo después. Ese tío está enfermo, créetelo. ― Pues entonces, solo te quedan dos salidas, muy drásticas, Pamela. ― ¿Cuáles? ― Una, marcharte. Irte bien lejos. ― No, no soy valiente para eso. No soy nada sola. ― Entonces, solo te queda matarlo… ― ¡Sergi! ― Bueno, a lo mejor tú no, personalmente, pero se puede contratar a alguien… ― No… no me siento capaz de algo así… Tener eso en la conciencia… ― Está bien, tranquila. Lo pensaremos con calma, de ...
«12...789...17»