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La fisioterapeuta transexual
Fecha: 25/05/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: zorro_en_celo, Fuente: CuentoRelatos
... corrida que estaba al ser jodida así, me sonreía con picardía. — Oh, esto es muy bueno, me siento muy bien — manifestaba calientemente. —¿te puedo ayudar? — jadeó Rossana viciosamente. — ¡oh, que polvazo me estás pegando maricón!, ¡me gusta! — rugió Rossana excitada de lujuria. Yo proseguía electrizado dando rabo a esta guarra de Rossana mientras la daba fuertes empellones en el ojete con mi duro cipote y la muy puerca se desgañitaba, gemía, resollaba y jadeaba cual loba en celo del desmedido placer que tenía la muy golfa al ser reventada por mi verga de semental. — ¿qué más quieres hacer conmigo? — expuse. — Ahora quiero follarte yo, canalla — observó Rossana. — ¿vas a follarme bien? — inquirí. Cambiamos de posición de follada. Rossana se tumbó en la camilla y yo me dispuse sobre ella para que me clavara en todo el ojete su rabo transexual. —¡ven aquí, cabrón! ¡vas a saber lo que es joder con una transexual como yo! —afianzó Rossana. — Me gusta esto — confesé. —¡te la voy a clavar! ¡te voy a petar, cabrón! Deja que te ayude —certificó Rossana. — Me gusta esto. clávamela. Me gusta esto — confesé. — Se siente tan bien. Déjame que me meta todo tu rabo en mi puto culo — declaré mientras botaba con el rabo de Rossana dentro de mi ojete. Rossana me daba fuertes empellones en el ojete con su duro cipote y yo me desgañitaba, gemía, resollaba y jadeaba cual cabrón en celo del desmedido placer que yo tenía al ser reventada por su verga de ...
... transexual. — Has estado esperado a mi turno. ¿eh, zorra? clávamela, puta — mandé. Rossana continuaba jodiendo y fornicando sin parar mi ojete y yo resollaba y jadeaba cual cabrón en celo con muchas ganas de que no terminara de joderme el culo. — Me gusta esto. Fóllame bien, puta — exigí. — Azótame el rabo, zorra — manifesté salido y vicioso. — ¿Eso es lo que te gusta, eh, maricón? — preguntó Rossana ya cachonda. — Luego toma esta — añadió viciosamente Rossana. — Tu querías. Ahora lo tienes — observó Rossana lascivamente. Rossana continuaba jodiendo y fornicando cual procaz zorra mi agitado culo y yo me pajeaba como un loco, al tiempo que me desgañitaba, rezongaba, bufaba y gemía de placer al recibir toda su dureza en las efervescentes profundidades de mi acalorado ojete de cabrón depravado. — Follame así, puta. Me gusta esto, guarra — gemía mientras botaba en el rabo de Rossana que me estaba matando del tremendo gustazo que me estaba dando. Yo botaba y brincaba con sus cojones y rabo dentro de mi muy efervescente y agitado ojete y resollaba, bufaba y bramaba de placer mientras lanzaba "ayes" placenteros. — Follame bien, guarra. Vamos, puta — jadeaba arrebatadamente jadeante. — Házmelo como ahora, así, puta — gemía excitado y muy estimulado. — Jodeme, guarra. ¿quieres intentar otra manera? Házmelo — exigí sexualmente estimulado por el rabo de Rossana. Después de estar botando placenteramente en la camilla con el rabo de Rossana dentro de ...