1. La tía Mari 3


    Fecha: 26/05/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    Salimos de la pensión tomados del brazo, la tía Mari tenia unas ojeras tremendas. «Nunca había cachado tanto como hoy, me voy llena y rebosante de leche, gracias sobrino», me dijo pegando su cara a mi brazo, «si, yo también pase muy bien con vos», le dije pasando mi mano por su cabeza e intentando besar su boca. «No sabes como me puja el chiquito, me lo haz dejado destrozado, pero me encanta tener tú cosa dentro de mi cola», me seguía diciendo mientras hablábamos. Llegamos a la casa y estaba el esposo de la tia sentado en su sillón leyendo, «Mari, los chicos llamaron para decir que hoy no vienen», le dijo, nos saludamos y él siguió con su lectura. Fuimos a la cocina y le agarré las nalgas a Mari, «y si subimos al lavadero y me la chupas?», le dije mordiendo su nuca y seguía apretando sus nalgas. «Espera, deja que me cambie y subimos», me dijo llendo a su dormitorio. Al rato sale con su ropa cómoda, sus ojotas, su pantalón corto y su camiseta sin mangas, me di cuenta que no llevaba sujetador, ya que sus enormes tetas se movían libremente debajo de su camiseta. Le dijo a su esposo de ir con nosotros al lavadero que estaba más fresco que la casa y tomar unas chelas, el tío le dijo que no. Subimos y nos fuimos a la parte de atrás del lavadero, le subí la camiseta y le empecé a chupar sus enormes pezones y a bajar su pantalón corto, manoseando sus enormes nalgas, «pero Fede, que me dijiste, que te la chupe o me quieres seguir cachando?, yo ya no tengo ganas de nada, estoy muy ...
    ... satisfecha», me dijo Mari, dejando que la bese, que la manosee, «es que me calentas mucho», le dije haciendo que me de la espalda, veía su cola, de nalgas grandes, llenas de celulitis, le empecé a pasar mi pija por entre sus nalgas, «agachate más Mari», le dije, «otra vez por el chiquito?, como te gusta cachar mi cola, haaaaaaa», terminó de decir Mari cuando se la empecé a meter por la cola. Su ano estaba tan dilatado, tan abierto, que en dos embestidas la tenía toda adentro, «ufffff, me duele, pero me gusta», dijo Mari, agachando su cuerpo y abriendo todo lo que pudo sus nalgas. Así como estábamos le saqué la camiseta, sus tetas iban y venian a medida que yo metía y sacaba mi pija de su cola, estire las manos y mientras le cogía la cola, le estrujaba las tetas, «hay sobrino, me tienes destrozado el chiquito, pero como me gusta como me cachas», decía Mari, gimiendo y estirando su cabeza para atrás. «A mi me encanta cogerte Mari», le dije levantándola literalmente en la pija cuando se la metí todo lo adentro que pude. «Me vas a partir al medio con esa cosa en mi cola», me dijo Mari, dando un fuerte quejido. Mari seguía abriendo sus nalgas, dejando que le coja la cola, se la saqué y vi el tamaño que tenia su ano de abierto, y se la volví a meter toda de una, Mari daba unos gemidos tremendos, «nunca había cachado tanto por el chiquito como contigo», me decía tirando su cuerpo para atrás, haciendo fuerza con su cola para que le entre toda. «Mari, ponete de rodillas que me la vas a ...
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