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La amiga de mi madre
Fecha: 28/05/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... quien podía tratarse, por ella descubrí a la amiga de mi madre, quité el cerrojo y abrí con normalidad la puerta, La mujer se sorprendió de que quien abriera la puerta no fuera mi madre, yo rapidamente la puse al corriente de su ausencia, lo que trastornó un poco a la mujer. Ante tal circunstancia, la mujer me dio su pésame para que se lo transmitiera a mis padres a su vuelta, acordando que les llamaría por teléfono, dio media vuelta y se fue, cerré la puerta puse el cerrojo y volví a mi lectura, transcurridos unos minutos, volvió a sonar el timbre, yo ya malhumorado pensé quien sería ahora, volví a mirar por la mirilla y ahí estaba otra vez esa mujer, volví abrir, comentándome si la dejaba pasar pues tenía que ir al baño, le dije que por favor que pasara, con lo que la mujer pasó y se introdujo en el baño, yo por mi parte, me introduje en el despacho de mi padre, y no se por que circunstancia cerré la puerta, a sabiendas que tenia a una mujer en el baño Estaba yo otra vez ensimismado en la lectura de "Luiso", y a la vez imaginando aquellas intrépidas navegaciones a lo largo y a lo ancho de los mares, cuando al unísono como si de un sueño profundo despertara, la puerta del despacho de mi padre se abrió y una imagen desnuda apareció bajo el marco de la puerta, yo, confuso, sorprendido y por que no asustado, ante mí, la imagen de la amiga de mi madre totalmente desnuda, imagen que después de tantos y tantos años transcurridos recuerdo con total nitidez y que puedo ...
... describir con total certitud. Su brazo izquierdo, sosteniendo por debajo unos enormes pechos adornados con una gran areola y rematados de también grandes pezones. Siguiendo hacia abajo con mi vista, recorriendo aquella desnudez observé el entrelazado de la pierna izquierda con la derecha, unos enormes muslos, y en el vértice de las ingles un negro triángulo invertido de vello púbico que subía y terminaba casi por debajo del ombligo de aquella mujer. Yo, ante tal visión, sentí como si me hundiera en el sillón donde me hallaba, no sabia que hacer, que decir, noté un ligero temblor en las piernas, aquella imagen desnuda seguía allí, inmóvil, callada, su mirada me cegaba, los segundos me parecían horas, de pronto aquel silencio se rompió, la voz de la mujer murmuró, "ven aquí", yo no podía, no quería, pero algo sin darme cuenta cogió mi brazo derecho apoyado en el sillón, al alzar la vista, ante mí, escorada a mi derecha , la imagen de aquella tremenda mujer sus enormes pechos caídos se balanceaban al estar ella con su torso doblado intentando arrancarme del sillón, toda resistencia por mi parte fue inútil, me levantó tirando de mí ayudada por su mano que sujetaba mi brazo, y entonces poniendo su otra mano sobre mi cogote presionaba para que mi cabeza fuera en la dirección de sus pechos, mi vista asustada miraba sus ojos pero mi boca rozaba ya el pezón de su pecho izquierdo, "chupa, chupa" me decía, "no tengas miedo", "te doy miedo?, preguntaba, "chupa, chupa aquí" insistía, mi mano ...