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Mi hermana querida
Fecha: 01/06/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Danino, Fuente: CuentoRelatos
... de mi hermana, el perfume de ella me embriagaba y me empecé a sentir excitado. Ella lo notó y mirándome a los ojos me dijo: —¿Te estoy excitando? —Y dijo— ¡soy tu hermana! —No soy de madera —dije sonriendo— y tú eres una hembra que está buenísima. —Mejor vamos al hotel —y aseveró— no quiero enojarme contigo hermanito, sabes que te quiero mucho y no soy una de tus chiquillas. Salimos corriendo bajo el aguacero que caía y llegamos al hotel chorreando agua y empapados. El conserje no estaba en su puesto y subimos a nuestros cuartos. Patricia me dio un beso ligero, nos despedimos y entramos a las habitaciones. En mi cuarto, tomé un toallón y me desnudé entrando al baño. Me estaba secando el cabello y de pronto, entro mi hermana y me encontró desnudo en medio del baño... —¿No pusiste el pasador cerrando el baño? —pregunto mi hermana. Ella estaba también con el toallón envolviendo su cuerpo y me miraba interrogante. —No digo que lo lamento, por haberme olvidado de poner el pasador —dije— eso me da la oportunidad de ver una mujer como tú semidesnuda y excitándome a lo loco. —¿Te excito a pesar de ser tu hermana, hermanito? —Antes de ser mi hermana —murmuré aproximándome— eres una mujer muy deseable. —Eres un degenerado hermanito —se rio Patricia. La abracé tiernamente y bese sus cabellos húmedos. Ella aceptó mi abrazo y acurrucándose entre mis brazos, dijo: —Te aprovechas porque dije que me sentía muy sola —dijo con voz tenue. La puerta ...
... que daba a mi cuarto estaba abierta. Con mi brazo en sus hombros, la llevé lentamente a mi habitación y me detuve frente al lecho. Deshice el nudo de su toallón. —Esto no está bien hermanito —dijo ella. —Deja de sentirte culpable. Eres mi hermana, pero también eres una mujer con tentaciones y deseos contenidos. —Trátame bien hermanito. Necesito sentirme querida. —pidió suavemente. Desprendí su toallón y le hice sentar al borde del lecho. Me arrodillé frente a ella y acariciando su mejilla le dije: —Deja que te muestre cuanto te quiero. —susurré junto a su oreja... —Hermanito, te veo como hombre y me haces sentir como mujer. Desnuda de la cintura hacia arriba, sus hermosos pechos llamaban a mi boca a besarlos. Lo hice y ella entrecerró los ojos y dejó que mis labios recorrieran sus pezones, sus manos acariciaban mi nuca con ternura. —Hermanito, por favor hazme sentir plena. —pidió con voz apasionada. Dejé mi toallón de lado y lento, muy lento fui inclinando su cuerpo en la cama... mis manos acariciaban sus caderas y suavemente mordía su cuello y sus pezones morados. Me tendí a su lado. Mi mano acariciaba su pubis y sus manos aferraban las sabanas y con respiración agitada gemía moviendo la cabeza a ambos lados. —por favor, por favor hazme tuya. Quiero sentir un hombre sobre mi cuerpo. —Pidió— Hermanito, quiéreme con pasión y olvidemos que eres mi hermano, Hazlo ya. Por favor. —Te quiero Patri. Te haré todo lo que deseé tanto tiempo. Mis besos ...