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El poder de mis manos
Fecha: 02/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Pojemacho, Fuente: CuentoRelatos
... mismo cuello y hombros sus músculos estaban tensos y fui bajando a la espalda y todo lo hacía ante la atenta mirada de la señora Ángela. Todo su cuerpo era masajeado por mis manos espalda brazos y sus piernas era duras y bien formadas ya tenía una erección que por más que lo evite no lo conseguí. -Tenías razón Ángela si sabe dar masajes es muy bueno el jovencito es como si tú me lo estuvieras dando si deseas puedes irte ya que te veo que estas muy cansada. Pero la señora Ángela no se quiso ir diciendo que estaba bien y tuvo que insistir varias veces la señora Bibolotti y tenía razón cuando la vi sus ojos se veían bien cansados así que dije que tenía que ir a descansar que no se preocupe que ya estaba por terminar y tuve que ayudarla a llegar a su dormitorio y regrese donde la clienta inmediatamente. -¿Ya está Ángela en su dormitorio? -Si señora ya está descansando y tomó sus pastillas. Seguí dándole masajes en la espalda pero ahora ella me dijo que soltara el brasier color blanco talla 36C para que pueda hacer mejor el masaje, con mucho nervios luego de un rato logré abrir el broche y ella levantó ...
... un poco su cuerpo y sola lo sacó dejándolo a un lado. -No tengas miedo ahora si deseas puedes tocarme por todo mi cuerpo quiero unos buenos masajes. Sino no voy a pagarte. Ahora mis manos recorrían toda su espalda y llegaban a tocar algo de sus senos enormes ya estaba con una fuerte erección que ya me dolía por la presión que hacía en el pantalón, mis manos bajaron hacia sus caderas ella abrió las piernas inmediatamente para que meta mis manos en medio cuando mis dedos tocaron su trusa se notaba húmedo ya por su lubricación. -Por favor no te detengas ohh... sigue quiero sentir tus dedos ahí... ohhh… Ya no tuvo que volver a repetir porque les baje la trusa hasta las rodillas y luego se lo quité y obedecí a sus deseos por primera vez tocaba a una mujer en lo más íntimo sus labios eran rosados y su vello púbico era castaño usaba mi dedo para sobar su sexo. -Ohhh... siii ohhh... siguee... ohh... yaaa... ohhh... ayyy... Mi mano se mojó con sus jugos vaginales cuando llegó a tener un orgasmo, todo era nuevo para mí parecía como si se hubiera orinado y mojó también la camilla y toalla. (Continuará...)