1. Visitas a mi vecino (D. Carlos)


    Fecha: 03/06/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: dont343, Fuente: CuentoRelatos

    ... hijos. Vivía en el octavo. Justo debajo de Mario y tenía muy buena relación con mi abuelo.
    
    - ¡Por cierto!, Dieguito. Me gustaría hablar un momento contigo; solo serán cinco minutos. ¿Puedes subir conmigo ahora?
    
    - ¡Claro! ¡por supuesto, D. Carlos!
    
    Llegamos al octavo y me hizo pasar a su casa…
    
    Entramos, en la sala de estar y me pidió que me sentara.
    
    - Espera un momento ¡por favor!
    
    Cuando regresó, traía un pañuelo que envolvía una cajita muy bonita
    
    - Mira que bonita es. ¡Mírala y ábrela!; ya verás que bien huele
    
    Y así lo hice
    
    No me pareció especial el olor que despedía, pero le dije que sí... que olía muy bien.
    
    Luego se acercó a mi y empezó a chuparme el cuello
    
    - ¡Ahy!...
    
    Bajó sus manos y las metió bajo mi camiseta. Me acarició suavemente y subió a mis pezones. Los pellizcaba, mientras empezaba a morderme las orejas.
    
    - Como me gustas ¡cabroncete!, me decía, sin dejar de acariciarme
    
    No podía negarme a sus caricias. Me puse muy cachondo y me levanté para poder sentir sus labios en mi pecho. Me chupaba por todas partes y levantaba mis brazos para llegar a mis axilas
    
    - ¡Mmmm! que bien hueles, me dijo y yo empecé a impacientarme queriendo que bajara a comerme el rabo.
    
    - Chúpamela, chúpamela…
    
    Se arrodilló y me bajó los pantalones... y enseguida la atrapó con sus labios carnosos
    
    - ¡Mmmm! que rico. Así, así…
    
    Me tocaba entre las piernas y cogía de mis huevos para tirar de ellos, mientras saboreaba mi polla.
    
    ¡Joodeeer!…
    
    … D. ...
    ... Carlos. ¿Quien iba a pensarlo?, pensaba mientras tanto.
    
    Me dio la vuelta y me metió la lengua en la raja; y empujándome por la cintura me indico que me echara hacia delante para poder llegar más cómodamente a mi ojete...
    
    … y ese calorcito en mi ojete me puso a cien...
    
    Empecé a sentir la necesidad de sentirla dentro dentro de mi y se me escapó, sin poder evitarlo
    
    ¡Métemela, cabrón! ¡métemela!… fóllame ya ¡joder!
    
    Se puso de pie, y entonces la vi. Se la había sacado entre los botones de la bragueta…
    
    Que buen zupo, pensé; y enseguida sentí sus manos en mis caderas y ese pedazo entre mis nalgas
    
    - ¡Aghhh!
    
    Me le ensartó hasta el fondo y empezó a bombear con cuidado, como si no quisiera romperme. Pero le exigí…
    
    ¡Más fuerte! ¡coño!… ¡más fuerte!
    
    Y empecé a sentir esa sensación que tanto me gustaba. ¡Que placer!…
    
    Pero perdí la noción del tiempo y solo sentía esa sensación…
    
    ... y en un momento dado, me encontré cogido por el brazo frente a la puerta de mi casa.
    
    ¡Buenas tardes! Fermín. Te lo traigo porque creo que está drogado, o, algo así. No parece borracho; además no huele a alcohol. Pero estaba abajo en el portal, sentado en el bordillo de la entrada y cuando he pasado he tenido la impresión de que le pasaba algo. Es muy raro que no me conteste cuando le saludo y además, no ves que cara tiene.
    
    - ¿Que te pasa, hijo?
    
    - Nada. No me pasa nada abuelo. ¿porqué?
    
    - ¿Has ido a la farmacia?
    
    - No sé. No me acuerdo.
    
    - ¡Ah!, mira. Esta bolsa la ...