1. Me regale de cumpleaños


    Fecha: 06/06/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: lauragv, Fuente: RelatosEróticos

    Me regale de cumpleaños
    
    Cuando tenia 14 años, mi senos crecía sin parar y mis ganas de estrenarlos igual, de estrenar todo mi cuerpo. Un día fui a visitar a mi vecina la Sra. Carmen, quien acababa de dar a luz a su primer hijo, llegue saludándola con alegría y entusiasmo de conocer al nuevo vecino, nos sentamos en la sala a platicar y casi de inmediato se saco un seno para amamantar al pequeño bebé, al ver esa escena un calor empezó a invadir mi cuerpo, me excité, quería que me mamaran mis tetas aún sin estrenar, ansiaba sentir, probar la sensación de que me succionaran mis grandes tetas, me tuve que despedir casi de inmediato y salí de la casa muy excitada, pero todas las tardes regresaba para excitarme y fantasear que me chuparan mi senos. Obviamente solo bastaron unos cuantos días para estrenarme, pero años después, Saúl, ese bebé que vi amamantar ya se había convertido en un joven y justo unos días antes de su cumpleaños numero 15, el me visitó en mi casa entusiasmado por los preparativos para su pequeña fiesta, venía con un short y una playera sisada de basquetbolista, yo me senté en el sillón de la sala, el se sentó a mi lado, me decía que solo iban a venir unos cuantos amigos y amigas porque su mamá le iba a comprar una computadora, se veía muy contento, yo lo miré y le dije.
    
    - Parece que hace apenas unos días veía a tu mamá darte pecho todas las tardes.
    
    - Hay Paty!, no me digas eso que me dan ganas de volver a ser bebé.
    
    - ¡JAJAJA!, ¿Quieres mamarle las ...
    ... tetas a tu mamá?
    
    - ¡No!, a mi mamá no, pero si quiero mamar tetas.
    
    - ¡JAJAJA! – reímos los dos.
    
    Seguimos platicando de otras cosas, de las niñas que le gustaban, de que era lo que mas le gustaba de sus amigas.
    
    - … pero Vero tiene unas tetotas ¡enormes!.
    
    - ¡SAÚL!, ¡Pero que estas diciendo chamaco grosero libidinoso – le dije al momento que le jalaba las orejas jugando y riendo ambos.
    
    Yo lo jalé hacia a mi y el se recostó sobre mis piernas, que las tenía cruzadas, yo vestía la falda y la blusa de mi uniforme de trabajo, con el jaloneo, mi falda se enrolló casi hasta mi cadera, dejando mis piernas al descubierto, pero el no las veía pues tenía la cara boca arriba.
    
    - ¡Hay, que grandotas están!
    
    - ¡Niño!... ¿Qué estas viendo?
    
    - ¡JAJAJA!, que están bien grandes, si tuvieras hijos estarían muy bien alimentados.
    
    - ¡Saúl!... ¿Pero que dices?, tu mamá te alimentó bien.
    
    - ¡Si!... pero mi mamá no las tiene tan grandes.
    
    - ¡Hay chamaco! – me moví apretando su cara contra mi seno.
    
    Cuando lo solté, el me dio un beso en mi seno, obvio sobre mi blusa, me tono de voz cambió, con voz dulce y tierna y acariciándole su cara le dije.
    
    - ¡Saúl!... ¿Qué haces cariño?.
    
    El respondió dándome otro beso en mi seno, yo solo sonreí viéndole con ternura, el continuó besándome sobre mi blusa, me agarró el otro seno y lo apretó suavemente, yo le retire su mano y el me miró con algo de pena y miedo, pero yo le quité la mano para desabrocharme la blusa, cuando vio lo que ...
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