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Despedida de soltera antoja a una madura
Fecha: 07/06/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Debido a mi tipo de trabajo y a que las distancias y los traslados son muy complicados en la Ciudad de México, todos los días como fuera de casa y normalmente donde me agarra la hora y el hambre, así que un día cualquiera que me paro en un restaurante de una conocida cadena de mi país, un Vip´s y me metí a comer. Me senté en una mesa pegadita a otra semicircular donde estaban comiendo 6 señoras de diferentes tipos y edades entre los 35 y los 60 años, y ya que era ruidosa su plática y al estar yo solo, fui prestando oídos a lo que ellas comentaban y la charla trataba de una despedida de soltera que recién le habían hecho a la hija de una de ellas y lo caliente que se había puesto aquello por los "muchachos" que llevó una de las amigas de la novia y los juegos tan picantes que hubo. Yo de por sí caliente y dispuesto y con una plática tan a modo, que paro más la oreja y seguí muy animadamente los detalles, que si el que vestía de mecánico la tenía grandísima, que si fulanita que aventada que no solo se la sacó sino que hasta la olió y casi se la metió en la boca, y demás sobre los chicos, hasta que una de ellas, blanca, muy blanca un poco entrada en carnes sin llegar a obesa, cercana a los 50 años empezó a decir, no muchachas a mí lo que realmente me calentó fue el concurso del vibrador (después entendí que ganó la que se lo metió más profundamente en la boca y que era como de 10 pulgadas), nunca había visto uno y mucho menos lo había palpado, pero aquí en confianza, no ...
... solo me mojé sino que hasta soñé con él, concluyó, una sonora carcajada de sus amigas sonó y le decían que Bárbara Lupita haz de ser bien caliente o Berna (su esposo) no te llena y demás comentarios picosos, con lo que Lupita solo se sonrojó y otra de ellas tomó la plática. Tomando nota del comentario de ella, seguí comiendo y de pronto que veo que la tal Lupita pedía permiso para pasar ya que iba al tocador, me esperé y como fue sola (raro en las mujeres) que le doy un poco de espacio y que la sigo al baño (al estar juntos el de hombres y mujeres) casi al llegar ella a su puerta que le hablo y le digo, "perdone el atrevimiento pero no pude dejar de oír lo que comentaban en su mesa y me gustaría invitarle un café o una copa el día que guste y donde me indique..", que se pone roja roja de su cara y me dice, ay no que pena Sr. No me diga que oyó las cochinadas que platicábamos, le dije si y no diga que son cochinadas, la verdad es que se oían muy divertidas e interesadas, pero dígame, me acepta la invitación?, toda nerviosa me dice no como cree, yo soy una señora mayor que tú, casada y sin intenciones de meterme en problemas, que le contesto, no se moleste pero como la oí interesada en el tema de "los juguetes", me pongo a sus órdenes para platicar o lo que usted mande, le extendí una de mis tarjetas personales, en la que rápidamente incluí mi número del celular y me despedí entrando al baño. Cuando salí y volví a mi lugar sentí un silencio no normal en la mesa de las ...