1. aprendiendo de sexo a los ocho años


    Fecha: 07/06/2021, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    Mi vida era rutinaria y feliz, a los ocho años no tienes muchas preocupaciones en que enrollarte, iba a la escuela en la cual me iba bastante bien me parecía fácil entender lo que me explicaba la maestra, me gusto aprender a leer y escribir me empezó a abrir un mundo que no tenía idea que existía libros y muchas cosas más, leía todo lo que podía y lo que, más exactamente me permitían mis padres. Aquel martes, al llegar de la escuela encontramos a mama y a la tía rosa llorando, -mama, mama, que pasa – le pregunte, -ay hijo - ,me respondió,- nos avisaron que la tía Georgina se fue al cielo anoche allá en su casa del rancho y tus tíos y yo tenemos que ir para allá- la mire algo confundido pero no hable porque nunca había visto a mi madre llorar, se empezaron a preparar para salir y nos reunieron para decirnos a todos: -se quedarán aquí porque tienen escuela mañana- dijo la tía, -vendrá a cuidarlos doña María, ustedes pórtense bien por favor, mañana estamos de regreso- remato mi madre; doña María una simpática vecina que nos cuidaba de vez en cuando, aunque ahora que la tía y mama se turnaban no era necesario tan seguido excepto en este tipo de situaciones que ambas tenían que estar presentes. En menos de media hora llego la Sra. con su bondadosa sonrisa y nos dijo: -a ver cuántos niños tengo aquí para contar los dulces que necesitamos- todos dimos saltos de alegría y nos entrego a cada uno un dulce de coco que traía en su delantal para ese propósito, - pero antes- dijo, deben ...
    ... lavarse las manos y comerse todo lo que les sirva informó; así lo hicimos y después de eso terminamos las tareas de la escuela y nos fuimos a jugar -juguemos escondidas- propuso Carlos, el primo mayor de todos a sus trece años era el líder de sus hermanas e ídolo mío, siiiiii gritamos a coro los demás -vayan a esconderse y yo cuento hasta cien-, así lo hicimos; teníamos un gran patio con arboles y bastantes cuartos donde poder escondernos y divertirnos por un rato. Carlos nos encontró rápidamente, y le toco buscar a la prima mayor se quedo volteando a la pared y contando mientras Carlos me tomo de la mano y me dijo: -ven a esconderte conmigo, no nos encontrara primero- y corrimos hacia el fondo del patio donde estaba un cuarto lleno de trebejos, estaba lleno de polvo y telarañas a mí me aterraba entrar ahí pero como iba con el me sentí a salvo y nos metimos hasta la parte de atrás detrás de un mueble enorme de madera obscura,-Aquí está bien – me dijo, -pero no hagas ruido, calladito no tengas miedo, estoy aquí contigo -me tranquilizo. -Oye- susurro -te da miedo entrar aquí?-, -si, pero si tu me cuidas no me da miedo – le respondí, -mira ven, me sentare aquí y tu te sientas en mis piernas – Yo, sin tener idea de lo que estaba planeando lo obedecí me senté en su regazo y me subió un poco mas hasta que quede sentado sobre su verga, que estaba dura y para mí era enorme comparada con lo que yo tenía,- Que tienes ahí- le pregunte, -Nada- respondió, -es que no me puedo sentar bien – ...
«123»