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Eva y su familia
Fecha: 09/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... escritorio. -Ahora me follaré tu culo. Puta – Estaba apostando fuerte, pero Sara volvió a aceptar sin rechistar y me ofreció su culo. Se lo follé. No pareció que le doliera mucho mi penetración. Estaba claro que no era la primera vez que le daban por el culo. Me corrí en su interior. -Tu puta quiere volver a correrse- Me dijo Sara insatisfecha. -Está bien, te comeré el coño. Pero sólo si te portas bien con tu hermana. – Eva había presenciado la escena si apartar la mano de su coño. Eva se acercó a la cama, se tumbó y abrió sus piernas. Sara acercó su boca al coño de su hermana y empezó a comérselo. Yo, debajo de Sara le comía el coño a ella. La noche fue larga. Bajamos a la piscina y no bañamos un rato los tres para relajarnos. Entramos a la casa, conectamos la cámara al televisor y disfrutamos de las imágenes de nuestras folladas. El ambiente volvió a caldearse y acabé follándome el culo de Eva. Ambas hermanas se corrieron por última vez esa noche haciendo un 69 en el sofá. Se quedaron dormidas la una abrazada a la otra. Sorprendidos Cuando desperté, vi que Eva y Sara seguían dormidas y abrazadas en el sofá. No quería despertarlas, y como me había levantado con una erección quise aprovechar para hacerme una paja volviendo a ver las escenas de la noche anterior en el televisor. Puse de nuevo la película en marcha y empecé a machacármela. Con el ruido de la tele Eva despertó y me vio en plena acción. Me sonrió, me dio los buenos días y se arrodilló ante mí ...
... agarrándome la polla. Mientras me masturbaba me dijo: -¿Te parece bonito?¿pensabas hacerte una paja y desaprovechar toda tu leche? Yo estoy hambrienta y quiero mi desayuno. - Acto seguido se la metió en la boca y empezó a mamarla, al tiempo que se tocaba el coño. Sara despertó también y empezó a masturbarse al vernos. Como estaba a mi lado acerqué mi boca a su coño. Sus manos me lo dejaron para mí y ascendieron a sus tetas. Se las acercaba a la boca lamiendo sus propios pezones. Estábamos disfrutando los tres cuando de repente escuchamos una voz: -¡Que coño es esto! Los tres no giramos hacia la puerta y comprobamos atónitos la imagen de Antonio, Kristy y Judith que nos miraban boquiabiertos. -¡Te voy a matar hijo de puta! – Gritó Antonio. Corrió hacia mí. A penas me dio tiempo a ponerme de pie, cuando lo tenía encima intentando golpearme torpemente. Yo por suerte era más corpulento que él y pude reducirle. Le agarré por la espalda dejando inmovilizados sus brazos. En la puerta Kristy lloraba abrazando a su hija pequeña, en el sofá Eva y Sara también lloraban abrazadas. Durante un par de minutos Antonio intentó zafarse mientras me insultaba. -Está bien, Antonio. Cálmate. No vas a conseguir nada por la fuerza. Te voy a soltar y vamos a hablar. Vamos a ser civilizados. ¿De acuerdo? – Intenté persuadirle. Pero seguía forcejeando. -Una mierda, en cuanto me sueltes te mato – Fue su respuesta. En un minuto más estaba exhausto. Así que lo solté con cautela por si ...