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La abuela y la tía de Pepita
Fecha: 11/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Pepita349, Fuente: SexoSinTabues
... Merche dijo que pasáramos dentro y que nos contaran todo mientras ella preparaba café, así hicimos y entramos en la casa; cuando entramos mi tía vino hacia mí y me abrazó diciendo lo grande y guapa que estaba, me cogió las tetitas diciendo que ya estaba hecha toda una mujercita; yo me abracé a ella y nos dimos unos piquitos en los labios, después fue mi abuela quien me abrazó y me besó de la misma forma, yo estaba embelesada con ellas, con su elegancia natural, con sus zapatos y sus vestidos,con sus collares y pulseras, todo en ellas me resultaba atractivo y fascinante. Mi tía se quitó la chaqueta y la minifalda para que no se arrugaran pues el lino es muy delicado, me dijo que me sentara con ella y así lo hice; ella estaba vestida sólo con sus joyas y sus zapatos blancos de tacón alto, sus pechos eran preciosos y estaba toda depilada, al sentarme sobre sus piernas sentí en mi muslo su polla que era de considerable dimensión, se la empecé a acariciar como hacía con la de mi padre y noté como se empezaba a poner mas grande. –Esta niña es una maravilla- comentó mi tía abriendo las piernas para disfrutar de mis caricias, -todavía soy virgen pero hace dos años que hago cositas con mis padres y mi tata- le dije yo orgullosa sin parar de menearle la polla. –Aprende muy rápido y está hecha una guarrita de cuidado- dijo mi padre sonriendo, -me encanta sentir su manita en mi rabo- dijo mi tía lamiéndose los labios. Yo me quité las braguitas que llevaba para enseñarle como me estaban ...
... saliendo ya un montón de pelitos en el chochito, mi tía me lo acarició con sus delicadas manos, se chupó un dedo y me lo pasó por la rajita, me maravillaba la visión de sus uñas pintadas de rojo intenso, el sonido de sus pulseras y la sensación en mi coñito; mi tata me dijo que dejara a mi tía tomarse el café tranquila pero mi tía me dijo que no parara de hacer lo que estaba haciendo, yo seguí meneándole el rabo que a esas alturas estaba enorme y durísimo, era mas grande que el de mi padre e igual de gordo, el capullo se hinchaba cada vez mas y parecía que iba a explotar. –Me estás poniendo muy puta- me dijo mi tía, -tu eres puta desde que eras pequeña- le contestó mi madre sentándose junto a ella y cogiéndole los huevos, -y que le voy a hacer si siempre he sido tan calentona- preguntó mi tía riéndose; -te he echado muchísimo de menos- le dijo mi madre metiéndole la lengua en la boca, -yo a ti también- le respondió mi tía cogiéndole los pezones y pellizcándoselos. Mientras tanto, mi abuela se había sentado en el otro sofá entre mi padre y mi tata Mercedes, mi padre ya estaba medio empalmado de ver como yo le hacía una paja a mi tía, mi padre le dijo a mi abuela que contara como había perdido las bragas en el aeropuerto y mi abuela contó lo siguiente: -Después de facturar las maletas nos dirigimos al control de pasaporte y había una cola gigantesca, cuando faltaban veinte minutos para el embarque no habíamos recorrido ni la cuarta parte del camino hacia el control y pensábamos ...