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Sexo fuerte en la Iglesia con chico parte IV
Fecha: 18/06/2021, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
Como cada sábado, estaba listo para esperar a mi chiquillo para tener el mejor sexo salvaje y pecaminoso, y esta vez no sería la excepción, el chico como siempre, llegó, traía camisa manga larga, pantalón corto que dejaban ver sus hermosas y gruesas piernas, un par de tenis y su hermoso rosario colgando de su cuello. Le llamé y lo llevé a la capilla donde lo hicimos por primera vez, estábamos solos, lo levanté de las nalgas y lo pegué contra la pared mientras le tocaba todo su culito y le besaba apasionadamente, el chico había aprendido a besar, podía sentir sus manitas en mi cabello. Luego lo bajé y lo hinqué como siempre, saqué mi poderosa verga gruesa y como siempre le tomé fuerte de los cabellos para poder meterle la verga hasta el fondo, el chico era ya todo un profesional mamando, en eso volteo a ver, había un hombre parado viéndonos, un escalofrío recorrió por toda mi espalda y quedé helado sin poder articular palabra, pero el señor era el sacristán de la Iglesia, me indicó silencio con el dedo sobre sus labios y nos indicó que lo siguiéramos, así hicimos, yo estaba sumamente asustado, mi corazón latía fuértemente, pensé que terminaría preso. Pero me equivocaba el hombre que mediría 1,85 de altura, con un poco de sobre peso y ya mayor nos llevó a una capilla privada, entramos los tres y luego cerró la puerta, nos indicó que si queríamos fornicar podíamos hacerlo en ese lugar sin ningún problema, era segura y el ruido se mantendría dentro, pero la condición era que el ...
... deseaba participar, así que acepté. La capilla era muy pequeña, solo contaba con cuatro bancas, un altar, varios Santos dispuestos en nichos a poca altura, entonces decidí continuar, desvestí completamente al chiquillo solo le dejé el rosario y lo coloqué sobre una banca en pose de perrito, porque era mi perrita y procedí a lamerle el culito, mientras el chico gemía deliciosamente y me pedía que no parara, el hombre se quitó la camisa dejando ver un pecho totalmente velludo como una alfombra y una gran barriga sexy, luego se quitó los zapatos, calcetines y el pantalón, dejando ver una muy peluda verga gruesa y grande. Se acercó al chico y le tomó de los cabellos, acto seguido le obligó a engullirse la verga, entonces me quité toda la ropa y así como estaba, le dije que iba a partirlo por la mitad, porque era mi perrita rica entonces coloqué un pie sobre la banca y el otro en el suelo y procedí a meterle la verga de un solo hasta el fondo, el chico quiso gritar, pero como tenía la verga del hombre en la boca no pudo, entonces sin piedad empecé a follarlo fuertemente como las otras veces, esta vez lo hacía sin ninguna preocupación, sus pequeñas nalguitas chocaban fuertemente en mi pelvis, y por la fuerza de la follada que le daba el chico terminaba chocando su carita en la verga del hombre quien lo tenía tomado de los cabellos con fuerza mientras decía: -Si perrita así cómetela toda- Entonces el hombre pidió follarse al chico, así que le dejé, el chico quedó siempre en cuatro y ...