1. Soñando con su hijo


    Fecha: 24/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Mdiazfreire, Fuente: CuentoRelatos

    ... Mayte con una mano se agarraba a él y con la otra le sobaba el paquete por encima de los pantalones.
    
    Fernando se separó de ella y se quitó el cinto, y luego los pantalones. Su polla ya totalmente dura se mostraba ante Mayte, presagiando lo que estaba a punto de pasar. Fernando subió la falda de su madre hasta la cintura y la bajó las braguitas hasta los tobillos, de forma que pudiera abrir las piernas. El sexo de Mayte mostraba claramente su excitación en forma de lubricación. No parecía que hicieran falta demasiados preliminares. Fernando la agarró y la subió a la encimera, y sin pensárselo penetró el sexo de su madre, directamente hasta el fondo. Mayte echó la cabeza hacia atrás, tratando de olvidarse de todo y de centrar sus sentidos en la penetración que le hacía su hijo. Éste empezó a moverse instintivamente adentro y afuera, con violencia. Tenía un miembro realmente grande, pero los fluidos de Mayte permitían que entrara y saliera con facilidad de su vagina, a pesar del grosor.
    
    Madre e hijo continuaron dándose placer, gimiendo, dando todo de sí mismos para maximizar el placer propio y el del otro. No pasaron muchos minutos hasta que Fernando se corrió abundantemente en la vagina de su madre. Sus gemidos se ahogaron en la boca de ella, ya que no paraban de comerse sus respectivas bocas. Cuando Mayte sintió la semilla caliente de su hijo en sus entrañas, no pudo resistir más y llegó también al orgasmo, sin dejar de moverse arriba y abajo. Desgraciadamente, según ...
    ... iban pasando los segundos el placer se iba poco a poco, pero estaba totalmente satisfecha. Hacía tiempo que no se corría así.
    
    En ese momento Mayte despertó de la siesta. Tardó unos segundos en percibir dónde estaba, y en darse cuenta que de nuevo había soñado con su hijo. Su corazón todavía latía fuerte. Recordó lo que había vivido momentos antes, y un temor la invadió. Esperaba que su tremendo orgasmo hubiera sido solo en su sueño. Su mano derecha se dirigió temblorosa hacia su entrepierna. La metió por dentro de sus braguitas y encontró aquello que no quería encontrar: su vulva estaba empapada de sus flujos. Se acababa de correr pensando en su hijo, es cierto que lo había hecho inconscientemente, pero el caso es que era así.
    
    Por si eso fuera poco, acababa de oír un ruido en la casa. Miró la hora, y es que ya llevaba un buen rato durmiendo, y Fernando ya había llegado. Solo faltaría que él se hubiera dado cuenta de algo. Se dirigió hacia la cocina; parecía que él se había puesto a preparar algo para los dos. Pasó por su habitación primero para cambiarse la ropa interior.
    
    Finalmente, con bastante miedo fue a saludar a su hijo. La conversación fue bastante natural, no parecía que Fernando se hubiera dado cuenta de nada. Cenaron tranquilamente, aunque Mayte no quería ni mirar a la encimera, donde, aunque sólo fuera en sueños, esa tarde había follado con su propio hijo.
    
    Esa noche tardó en concebir el sueño. No paraba de preguntarse por qué pasaba todo esto. Trató de ...
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