1. Mi hermano Eric


    Fecha: 25/06/2021, Categorías: Incesto Autor: MarioOdugrev, Fuente: SexoSinTabues

    ... paredes vaginales se aferraban ese cálido, terso y duro pene erecto. Lance un largo aaaayyyy de dolor. Y le pedí me la sacara. Yo lo empujaba sin lograr quitármelo de encima. Él dejo escapar un gemido y estuvo quieto por unos minutos o segundos, no sé. Luego dijo: ¡Gracias por tu regalo Sandy! Y Continuo con su rico mete saca, yo sentía como su pene tocaba el fondo de mi coño y no pude evitar un nuevo gemido, tenía su preciosa pija en lo más profundo de mí. Era lo que había empezado a soñar las últimas semanas, aunque me había dicho a mí misma que solo era una fantasía irrealizable. Abandone mis pensamientos al sentir que se quedaba quieto, pero solo fue por unos segundos, creo que para sentir mi estrecha vagina desflorada, y reinicio un mete saca más pausado pero más delicioso, que me estaba gustando cada vez más, haciéndome desear que nunca parase de hacerlo. El siguió pausada y delicadamente, y poco a poco a medida que mi coño pedía más empezó a embestirme con fuerza. Sentía su pene durísimo llegar a lo más profundo de mí y mi vagina le acariciaba tratando de no dejarle salir. Me corrí otra vez y después de varias embestidas, Eric empezó a moverse con rapidez. Intuí que llegaba su orgasmo. ¡Me vengo! ¿Me permites que termine dentro? Inquirió en un susurro y ...
    ... asentí, aunque creo que de haberme negado le hubiera sido imposible contenerse pues de inmediato sentí su primer disparo de cálido semen en mi interior al que siguieron otros para luego, exhausto recostarse un lado de mí. Observé como su pene comenzó a perder la erección, y volví percibí el extraño y ahora dulce aroma a sexo, y ese olor me embriagaba por lo que tome una gota de semen que escurría de su pene y me la llevé a los labios para probarle. Me encanto su sabor. Al verme hacer eso, con una sonrisa me dijo: ¿Te gusto? Yo solo respondí con un beso en los labios, él supo entonces que sí y que cuando él lo deseara me tendría a su disposición. Tras varios minutos nos vestimos y me ayudo a lavar la sabana que se había manchado con mi sangre virginal y su semen y, así borrar cualquier huella que delatara lo ocurrido. Después con las semanas vino la angustia ante el retraso mi regla, afortunadamente llego 5 días tarde dándonos un gran alivio, y haciéndonos tomar conciencia de la necesidad de usar protección para evitar otro susto. Probamos varios métodos que nos permitieron tener relaciones por casi cuatro años hasta que él se casó, y ya no me ha buscado ni yo lo intentado, pues ambos sabíamos que un día terminaría. Ninguno de mis novios lo ha igualado y yo aún lo añoro. 
«123»