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Por ayudar a mi cliente...
Fecha: 28/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Dreamer, Fuente: CuentoRelatos
Trabajo en una Empresa de exportaciones como representante internacional, visitó a varias empresas para ofrecerles nuestros servicios, soy una mujer casada de 31 años, alta, delgada y de buen cuerpo, siempre he considerado mi mayor atracción mis piernas muy bien torneadas y mi trasero muy bien formado, senos pequeños redondos, en fin, me considero atractiva. Una mañana tenía que visitar unos clientes siempre usan nuestros servicios, su gerente es una persona de 42 años aproximadamente, muy atractivo y de gran simpatía, siempre me vive piropeando pero con mucho respeto, sé que es casado con una mujer muy hermosa que he podido observar a través de las fotografías que él tiene de ella en su oficina, una observación, yo soy de nacionalidad venezolana y mi cliente es brasilero igual que su esposa, ella en las fotos se ve que tiene un hermoso rostro de ojos verdes, delgada y de un cuerpo hermoso, se ve igual que yo, de senos no muy grandes, pelo castaño, en verdad se ve que es una bella mujer de 32 años como él me ha dicho. Esa mañana me retrasé un poco mi cita era a las 11 am y por razones del tránsito termine llegando a las 11:45 am, al entrar su secretaria me dice que espere un momento, a los 5 minutos el sale y me dijo que, si no me importaba salir almorzar con él y concretar el negocio ya que era hora de almuerzo, no me quedó más que aceptar porque sabía que yo había llegado tarde y no podía negarme. Me sugirió ir en un solo carro así que él me dijo vamos en el mío así ...
... tenemos más tiempo para conversar, entre en su carro, yo iba con una falda hasta un poquito más arriba de mis rodillas, al entrar a su auto un Porsche mi falda de corrió mucho hacia arriba por ser un carro bastante bajo, me di cuenta como el disfruto viendo mis piernas, me sonroje en el momento pero luego él empezó con sus bromas para hacerme sentir mejor, no desaprovechaba ni un momento para decirme lo atractiva que yo era, yo le decía que no se olvidara que era casado y que tenía una mujer muy hermosa el cual él me respondió que sí que era felizmente casado pero que eso no podía evitar dejar ver mi belleza, me sonroje un poco al escuchar eso y al mismo tiempo me hacía reforzar mi autoestima que últimamente estaba un poco dañada por problemas con mi esposo, otro tema que no viene al caso pero que afecta tu día a día. El almuerzo corrió muy bien tome notas de todas sus necesidades de exportaciones, ya terminada nuestra conversación de negocios y nuestro almuerzo me invitó a tomarnos un él antes de irnos el cual acepte, él es una persona muy educada respetable y no niego que me hace sentir muy bien. Ya en la parte del bar del restaurante él me decía que la monotonía en su matrimonio le estaba afectando su relación, que poco a poco fueron cayendo en una rutina que sabía les estaba dañando mucho su intimidad, yo sentí como si esas palabras fueran las mismas que yo quisiera también conversar con mi esposo pero que por diversas razones no conversaba solo con él... Me atreví y le ...