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El sabor del mamey - primera parte
Fecha: 30/06/2021, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
... miró a los ojos mientras me abrazaba y y me besaba el cuello, mientras yo le cogía el paquete, y si que tenia un tremendo morcillón como para saciar la gula del más exigente. Acto seguido, me baje y le empecé a besar el pecho y a chupar los pezones mientras Heyner dejaba escapar gemidos de placer, y fui bajando hasta la cintura para quitarle el pantalón. luego bajé el cierre y dejé liberar el hermoso miembro aprisionado por el calconcillo. Era grande,,y bastante grueso, como de unos 18 centímetros de largo, y tan grueso que hubiera cabido exacto dentro de hueco de un rollo de papel higiénico, la cabeza, era cosa aparte, grande y dura, cubierta por grueso prepucio que se despasaba con facilidad, dejando ver un hermoso falo. Sin pensarlo dos vece me di a hacerle un rico oral,mientras Heyner se retorcía de placer sobre la cama, y así estuvimos como 15 minutos. hasta que dijo: Basta. !! Ya no. que se le viene. Luego se incorporó de la cama y me puso boca abajo. Ahora me toca a mi. Abrió con ambas manos mis nalgas y se dió a meter la lengua en mi trasero, mientras me daba ligeros mordiscos en as nalgas. De cuando en ...
... cuando media un dedo dentro de mi ano, y lo volvía a sacar para ponerle mas saliva,,,ese esa tarea estaba ocupado cuando sentí una cosa gruesa dura que pugnada por entrar en mi ano, pero no la introdujo,,,solo se limitó a dar pequeños empujones pero sin penetrarme. así estuvimos un buen rato, mientras yo, relajado gemía de placer con cada estocada que iba eliminando poco a poco toda la resistencia anal a tremenda verga. En esas circunstancias en que estaba disfrutando de ese delicioso masaje anal, siento toda la presión de su juvenil cuerpo sobre mi, mientras que sus brazos inmovilizan los míos, y centímetro a centímetro introdujo toda esa morcilla en mi culo, mientras me retorcía de dolor y placer. era como si me estuvieran metiendo un cuchillo en el trasero, quería gritar pero me contuve, no quedaba mas remedio que relajarme y dejarlo, hacer, así logró consumar la penetración en el preciso instante que disparaba chorros de líquido seminal dentro de mi. quemaba como fuego, como si fuera un rió de lava volcánica dentro de mi, y sentía que se hinchaba mas y más aquella morcilla que con tanta gula me había comido.