-
Entre amigos
Fecha: 01/07/2021, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Cuando estaba en la secundaria, tenía un amigo que era la persona mas caliente que había conocido en mi vida. Todo el tiempo hablaba de sexo, comparaba películas porno y revistas, me hacia comentarios acerca de mis hermanas, de lo sabrosas que estaban. Incluso de mi madre, yo siempre los tomaba a broma y no les daba mayor importancia. Era tanta su calentura que en una ocasión se cogió a un perro tirado en plena calle. Pero ese no es el punto ahora. Una noche estaba con este amigo y un vecino, los tres amigos de la misma edad, y jugábamos normalmente, cuando como de costumbre surgió la platica relacionada con el sexo. Empezamos a contar historias ficticias acerca de las mujeres que nos habíamos cogido y muchas cosas por el estilo, nos atravesamos la calle y nos metimos en una casa abandonada, donde con unas velas seguimos nuestra plática. En una charla en particular, mi amigo pidió que me pusiera a gatas para "representar su historia" y accedí, me coloque a gatas y el se coloco detrás mío, me tomo por la cintura y mientras contaba su historia se pegaba a mi como si me estuviera cogiendo. Debo decir que su actuación era convincente ya que me apretaba bastante fuerte. Yo no me asustaba ni nada porque estábamos vestidos y todo. Después, para la siguiente historia hizo lo mismo con mi vecino. Y yo tome el ejemplo y total que cada vez que contábamos una historia, empezamos a seguir los 3 el ejemplo. Notamos que ya los tres estábamos erectos y nos dio mucha ...
... risa. Apagamos las velas y venimos a mi casa, donde había una mesa con una madera rota, la cual colgaba y parecía una guillotina. El caso es que las historias volvieron y también las respectivas actuaciones, y decidimos que si alguno se negaba a hacer la actuación pasaría por la "guillotina" de castigo. Hasta ese momento todo eran risas y encontrábamos incluso diversas posiciones de cómo nos airaríamos a la próxima chava que conociéramos. De perrito, de lado, de espaldas, etc, etc. Sin embargo, era obvio que cada vez estábamos yendo más lejos, acercándonos al límite de la actuación y el deleite. Entramos a mi cuarto y cerramos con llave. Y al igual que antes, nos turnábamos para hacer los cuentos. Mi amigo el caliente era el que mas empeño ponía, recuerdo que en una ocasión me dijo, acuéstate boca abajo, y se coloco encima mío y me abrazo fuertemente mientras me embarraba su erección en las nalgas, y decía, toma!!! Toma!!! E incluso se desabrocho el pantalón, y yo me levante. Cuando me pare surgió su idea de que el que ideara la historia podía quitarse el pantalón, para que se sintiera mas real, y por increíble que parezca, nos convenció con el argumento de que si uno tenia pantalón era mas que suficiente. Yo fui el primero en untar mi erección, ahora cubierta solamente con mi truza, en el trasero de mi vecino. Sentí sus nalgas y lo tome firmemente mientras lo Coria por encima de la ropa. Así nos metíamos en el closet, debajo de la cama. Cualquier lugar era bueno. Para no hacer ...