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lidia
Fecha: 01/07/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
... al horno con papas, de postre flan con crema y luego café. Cuan grande fue mi alegría cuando a las diez de la mañana, sonó el timbre de mi portero eléctrico, ya que era él que venia. No bien entro, nos besamos y le comenté que estaba preparando la comida de allí que solo llevase puesto un delantal de cocina, del cual se escapaban por el costado mis tetas y mi culo quedase a la vista no bien me daba vuelta. A él esto lejos de preocuparle le agrado mucho y me lo demostró con sus besos y caricias, pero yo debía hacer la comida por lo que discretamente me escurrí de sus brazos y fui a cocinar, pero entre el culo que le mostraba, la calentura que traía y los besos que nos dimos, se acerco al poco tiempo a mi, con su pija ya parada y sin decirme nada me la metió por el culo. Si bien ya lo habíamos hecho muchas veces por allí, y ya casi no necesitaba que me lo dilatase el habérmelo metido sin ningún juego previo hizo que me doliese, pero al poco rato de estar con esa verga dentro me empezó a gustar, y dado que mientras me la metía y sacaba jugaba con mis tetas y mi clítoris llegue cuatro veces antes que él me llenase el orto de leche. Fueron tan intensos mis orgasmos que le dije “Sabes, me esta empezando a gustar por atrás” a lo cual él me dijo “Viste que te dije que te iba a gustar”. Quedamos un rato así unidos hasta que su verga se durmió y abandono mi culo. Él fue entonces a lavarse y yo aproveche ese momento para poner el pollo al horno. Cuándo salió del baño yo estaba ...
... terminando de colocar las papas y al verlo pasar con su pija dormida me dieron ganas de chuparsela, por lo que cerré la puerta del horno y en a posición en la que estaba comencé a mamarsela, enseguida se le paro por lo que llevándome hasta la cama me la metió y empezó a bombearme mientras chupaba mis tetas, ¡cuanto lo sentía!, Parecía una pendeja de lo mojada que estaba, llegue cinco o seis veces antes de decirle “por favor para que estoy cansadísima”, él, me la sacó y mostrándome lo dura que estaba me dice. “Ésta esta parada y no esta cansada para nada”, a lo que le respondi “Se ve que la tenés dura y la siento mucho pero yo no tengo tu aguante así que déjame descansar un rato si no en lugar de almorzar vas a tener que ir a mi entierro”, “Esta bien, descansa que si bien quiero enterrártela no quiero enterrarte a vos” me respondió. Descanse un rato y viendo que al pendejo se le había bajado la erección, salgo de la cama y traigo la entrada. Me dio la impresión que el haberle dado de comer le dio energía, ya que no bien terminó la entrada se le volvió a parar y comenzó a acariciarme y besarme mientras su verga dura se restregaba entre mis piernas, queriendo entrar en mi cuevita, yo no podía creerlo pero yo también volvía a tener ganas y otra vez volvía a estar mojada, por lo que no dude en ayudarle a que me la metiese y comencé a gozar, no bien su verga ingreso en mi concha. No podía creerlo pero volví a acabar cuatro veces antes de quedar casi desmayada ¡y el muy hijo de puta la ...