1. COMO ME VOLVÍ UN MAMADOR


    Fecha: 05/07/2021, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    Todo comenzó cuando tenía 8 años, mi única hermana con 15 años tuvo su primer novio, Mateo, hijo de unos vecinos, un chico no muy alto, delgado, de unos 16 años y a quienes mis padres me enviaban a que vigilara que hacía con mi hermana. Pero aparentemente Mateo, era un chico tranquilo, cuando no estaban en clase pasaba el tiempo en mi casa, casi parecía más un familiar que el novio de mi hermana y poco a poco se fue ganando la confianza de todos, hasta de papá que era súper desconfiado. La verdad es que mi cuñadito no era tan manso como mi familia pensaba, pero mi hermana como que para la fecha no tenía ganas de pasar a mayores y cuando veía a su noviecito ponerse muy intenso lo mandaba a volar y el pobre salía furioso de la casa. Hasta que un día, Mateo y mi hermana discutieron, él se iba a marchar y mi madre le pidió un favor con su mamá, él le dijo que me dejara acompañarlo y así yo le traería lo que necesitaba, nos fuimos por la calle sin hablar, se veía que estaba molesto, llegamos a su casa, no había nadie, él fue a buscar lo que mi mamá le había pedido. YO: estas molestó El me miró serio, como con ganas de no responder, yo recibí lo que iba a llevarle a mi madre y me iba a marchar cuando, me detuvo agarrándome por el hombro. MATEO: Perdóname chamin, es que tu hermana se porta muy rara conmigo. Yo lo miré como interrogándolo. MATEO: Somos novios, pero no deja que la bese, que la toque y cuando lo hago a la fuerza se arrecha, parecemos dos amigos, a mi así no me gusta. ...
    ... YO: Y cómo quieres tú? MATEO: Bueno yo quiero que me bese, que me deje tocarla, cuidadito le dices algo a alguien de lo que estamos hablando. YO: Tranquilo no te preocupes. MATEO: Siempre me vengo cachuo de tu casa y tengo que darme una paja pa desahogarme. Él se quedó callado, parece que se arrepintió de haberme dicho eso, yo lo miraba fijamente, sabía lo que era cachuo, mi papá se lo decía a mi mamá, que ella lo ponía así, pero eso de darse la paja era nuevo, bueno yo solo tenía 8 años y era hijo único. MATEO: Ya sabes no vayas a repetir esto con nadie, de pana. YO: De pana, no le voy a decir nada a nadie, y te vas a dar la paja horita? Pregunté yo lo más inocente posible. El me miró de pie a cabeza, se iba a reír pero se puso serio. MATEO: Tu sabes que es darse la paja? YO: No, me enseñas? Mateo se lo pensó unos minutos, me imagino que pensó en los riesgos que corría, pero parece que mi cara de inocente le dio morbo. MATEO: Júrame que nadie va a saber, será un secreto de cuñados. YO: Te lo juro. Me tomó de la mano y me llevó a su habitación, me sentó en su cama y se paró frente a mí, de una se quitó los zapatos, la franela y el pantalón quedando en ropa interior, yo lo miraba fijo, ni me imaginaba lo que se me venía. Se bajó el interior y ante mi quedó un pene tieso, largo y flaco, de unos 14 centimetros, que para mí resultó grande, comenzó a sobárselo, se escupió en la mano y comenzó a subir y bajar. YO: Así es la paja? MATEO: Si, te la tienes que hacer cuando tienes ganas ...
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