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Infiltrado
Fecha: 06/07/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: NenaJoven, Fuente: SexoSinTabues
... su dedo, que segundos antes se deslizaba sobre un botón, ahora se aferraba al elástico de las bragas de una niña de 7 años tirando de él hacia abajo dejándola completamente desnudita. Esos mismos dedos, ahora se deslizaban por el cuerpo de la niña, pasando sobre su espalda y sobre sus diminutos pechos, rozando suavemente pezones, que se endurecieron al tacto. Continuaron su recorrido bajando por el abdomen y deslizándose por sus caderas, para finalmente terminar en su pequeño y suave monte de venus. Sus dedos, al final apretaron otro botoncito, más tierno y jugoso que arrancó los gemidos de la pequeña niña y acabaron deslizándose por su rajita, para comprobar con sorpresa que estaba entera mojada. El hombre se puso en pie y se desnudó en segundos ante la atenta mirada de la niña. La tomo en brazos y la colocó encima de la cama. Le sujetó las piernas y con suavidad las colocó hacia delante, curvando su espalda, y dejando a su alcance su dulce caramelo. Con esta postura, Klaus pasaba su lengua de forma simultanea por el culo y el coño de la niña, arrancándola sonoros suspiros. La lengua, se movía en círculos en torno a su rosado y apretado ano intentando introducirse en su interior. Sin despegarse, se arrastraba hasta alcanzar su coñito y la enterraba profundamente, saboreando sus flujos de niña, y Klaus entendió entonces las palabras de los foreros, cuando afirmaban que era una sensación indescriptible y continuó comiéndose, literalmente, a la niña, pasando su lengua por ...
... cada pliegue, y lamiendo con fuerza su pequeño y dilatado botoncito. Cuando Klaus levanto la vista y se vio a sí mismo en el espejo, su pollón pegó un latigazo reclamando la atención. Incorporó a la niña dejándola sentada en la cama y comenzó a pasar su polla por sus mejillas, su barbilla, su nariz y sus labios, disfrutando de la visión y del momento. La niña, sacó su lengua y empezó a pasarlo por el glande empapándolo en saliva. Se metió los depilados huevos de Klaus en la boca y chupaba con ternura. Pasaba su lengua de nuevo por aquel mástil de carne, desde los huevos hasta el capullo, para metérselo en la boca. Klaus aflojo la presión consciente de que no entraba más, y enloqueció con la visión de aquella boquita de niña mamando como podía su mástil, y tuvo que reconocer, que aquella mamada infantil, era la mejor que le habían hecho nunca. Con gran voluntad, detuvo la mamada y tumbo de nuevo a la niña. Masajeo su clítoris de nuevo y llevo sus empapados dedos a la boquita de la niña para que saborease sus propios fluidos. Después, colocó su polla, empapada con la saliva de la niña en su tierna rajita y froto su glande contra su botoncito, con fuerza y rapidez. Deslizaba su capullo por toda su rajita disfrutando al máximo con aquella sensación, hasta que, presa de la lujuria, la penetro. Klaus enterró su polla dentro del ardiente coño de la niña con un grito ahogado. La niña también gritó, pero por la sorpresa de la invasión, puesto que segundos antes disfrutaba con los ...