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Un Negro Encantador
Fecha: 08/07/2021, Categorías: Gays Autor: Desideratum, Fuente: SexoSinTabues
... me encantó. Sus manos bajaron hasta mi trasero y lo apretaron fuertemente, eso fue suficiente señal para separarme de él y quitarme el pantalón, él hizo lo mismo dejando al descubierto su enorme miembro de 22cm supergrueso, lo besé nuevamente y bajé a su pene, lamí la punta y luego penetré su pequeño orificio con mi lengua sacando todo rastro de presemen y luego empecé a mamar ferozmente su glande, en un momento me metí todo lo que pude y él empezó a bombearme hasta que palmeé su pierna indicándole que me ahogaba. Solo tomé un poco de aire y seguí mamando, oir sus gemidos y ver la lujuria en sus ojos me excitaba aún más. Me levantó y me besó en la boca, me dio la vuelta y empezó a morder mi cuello y espalda bajando lentamente hasta llegar a mis nalgas, las mordisqueó suavemente antes de abrirlas y penetrarme de golpe con su lengua haciéndome gemir como loco, abrió mis piernas y fue bajando hasta meterse mis bolas en la boca mientras me masturbaba gentilmente, se metió mi pene a la boca y siguió mamandome el culo. Me hizo acostarme boca abajo, pero le dije que quería ver su cara mientras me penetraba, así que me puse boca arriba poniendo mis piernas en sus hombros mientras me iba penetrando suavemente, como tenía tiempo sin tener ...
... sexo estaba un poco cerrado por lo cual me dolió un poco. Siempre pienso mucho lo que hago, demasiado, lo cual es bueno, pero en el sexo a veces me bloqueo por pensar tanto, sin embargo con él fue fácil soltarme, en poco tiempo me estuve meneando como loco disfrutando de su miembro dentro de mi mientras veía su miraba sus ojos que creí que no podrían estar más cargados de lujuria, pero me equivoqué. Sus ojos tomaron un semblante casi diabólico, empezó a penetrarme con mucha más fuerza, puso sus manos detrás de mi espalda y me levantó para seguir cogiéndome en el aire, yo solo podía aferrarme a él, y la gravedad solo hacía que me diera más duro, lo sorprendí cuando mis gemidos se volvieron gritos muy agudos anunciando que me había hecho acabar sin tocarme, cuando manché su barriga de semen aceleró aún más para acabar él, luego se tiró de espaldas en la cama rendido, me saqué su pene y le quité el condón lleno de semen, me acosté a su lado. Cuando pudo recuperar el aliento me besó y se disculpó diciéndome que quería ser más gentil pero que no se pudo controlar, que llevaba mucho tiempo deseándome y eso fue mucho para él. La verdad es que su rudeza si me lastimó un poco, pero lo disfruté mucho, estoy dispuesto a repetirlo una y otra vez.