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Mi madre, María Soledad
Fecha: 11/07/2021, Categorías: Incesto Autor: Till_Marqueze, Fuente: SexoSinTabues
... seguí besando, ella estaba con lágrimas en los ojos, pero conseguí mi objetivo, se estaba entregando al placer -Hijo, esto es malo, pero ya no importa, estoy demasiado caliente, necesito un hombre, aunque seas tu, esto es antinatural y no debe salir de entre los dos. - Nos besábamos apasionadamente, estaba encima de ella y le acariciaba los senos y jugaba con su cabello, nos fuimos desnudando de a poco hasta que yo quedé completamente descubierto, pero ella aun tenía su ropa interior, un sostén y un calzón blanco, aún con lágrima en los ojos, nos sentamos en la cama y le quité es sostén, sus tetas quedaron descubiertas y empecé a jugar con ellas, mi madre gemía. Me pidió detenerse y me acostó sobre la cama -Ahora viene lo de verdad, es un pecado por el cual arderemos en el infierno. - -Mamá. - -María Soledad, por ahora soy tu mujer, asi que llámame así, o solo "Mari"- -Mari, con una mujer como tu no necesito el cielo- Me miró con cara de cachonda, se quitó los calzones y se montó encima mío, introduje mi pene en su vagina, estaba muy húmeda, y comenzamos a darnos como si nuestra vida dependiera de eso -Mas duro, olvida que soy tu madre - decía entre gemidos -Vamos perra, tómala toda, disfrútala - le decía -No porque tengamos sexo significa que me faltes el respeto - seguía gimiendo -Mari, olvídalo todo, vamos a un nuevo lugar de placer- Seguía gimiendo, sudábamos y su respiración era agitada, nos besábamos y con mi manos le ayudaba a mover el culo, el cual tenía agarrado ...
... bien firme -El otro día tes vi mientras te masturbabas, y vaya cuerpazo que tienes- -Lo dices porque soy tu madr. - -Recuerda Mari, no eres mi mamá, eres mi amante, y te quiero pedir algo. - Seguía gimiendo - ¿Qué cosa? - cada vez lo disfrutaba mas -Hazme una rusa, tus tetas son enorme, ideales para esto -Esta bien hijo, con tal de que lo disfrutemos- Se arrodilló y puso mi pene entre sus tetas, empezó el juego -Mari por Dios, que rico, no te detengas, sigue- Estuvimos así un rato, hasta que la tomé de la cabeza y metí mi pene en su boca -Chúpala, compláceme- Me hizo oral hasta que le pedí volver a las penetraciones. Cada vez gemía mas, y mas fuerte, su respiración era entrecortada, estaba roja y sudada, se notaba que hace harto no culeaba -Maldición, me vengoooooooooOOOOO!!!- ambos estábamos a punto de llegar al orgasmo y ella aceleró el ritmo, ya no me hablaba, me gritaba -¡Mas duro, mas fuerte, mas adentro, mas rápido!- estaba casi como poseída, el sexo la tenía loca, cada vez nos acercábamos mas al final -¡Soy una pecadora Dios!- gritaba- ¡Iré al infierno, a ese antro de placer y salvajismo, donde este incesto será concebido!, ¡Culearé todos los días de la eternidad infernal con mi hijos y con el mismísimo Satanás! -daba la impresión de estar loca, estaba a punto de eyacular dentro de ella, intenté resistir lo mas posible hasta que comenzó a gritar y gemir casi como si le doliera -¡Satanás recibe mi alma condenada a la lujuria y al placer!¡Me culearé a mi hijo en el infierno ...