-
Mi hermana la putita 1
Fecha: 11/07/2021, Categorías: Incesto Autor: Enomao, Fuente: SexoSinTabues
... enormes tetas delante de mí, estaban muy muy grandes y caídas, pero aun así eran muy encantadoras, sus areolas estaban grandes y el pezón era gordo, el color era de un café brilloso pegándole al rojo. Quede sin aliento y totalmente desconcertado, ¿Por qué estaba haciendo eso, a mí, su hermano? -¿No vas a decir nada? “Que rica estas hermanita”, “Pero que tetotas tienes”, “Síguemela chupando así de rico vamos” ¿O al menos un “Buenos días Julia”?- Parecía que no le tomaba importancia pues actuaba como si lo que estuviese haciendo fuera totalmente normal, como si todos los hermanos lo hicieran. –Vamos, a todos les fascinan mis tetas ¿No me digas que a ti no? -¿Qué carajos estás haciendo? -Manteniendo mi lugar donde vivir y borrando tus heridas. -¿Qué? -Así como lo dije, yo quiero seguir viviendo aquí y tú estás muy enojado, desde que llegue a tu casa no me has cobrado renta, comida, luz o agua, asique ahora te estoy pagando. Tras decir ello se acercó a mi cara y me beso mientras me hacia una paja con una mano, fue un beso salvaje, muy rápido e intenso, con mucha lengua por todas parte por parte de ambos, la tome por lo brazos y estuve a punto de acércamela y poseer todo su cuerpo en ese instante pero mi parte razonable actuó, la aleje de mí y dije: -¡¡¿Qué estás haciendo?!! ¡Somos hermanos! -Yo ya te lo dije antes, hago lo que quiero conmigo y mi cuerpo y ahora te lo quiero dar a ti, además no puedes decirme que no lo deseas, te he visto por años como me veías, en especial a ...
... mis pechos, he visto tu mirada de deseo en ellos por mucho tiempo, además como dije, tómalo como tu paga por todo, por la vez que rompí aquel jarrón de mamá y dijiste que fuiste tú, por aquella vez que perdí el juego de dominó de papá y le dijiste que a ti se te perdió, por todas esas veces que no hice tarea y que tú la hiciste por mí, por dejarme entrar en tu casa, por siempre causarte problemas y por darte esta noticia tan mala sobre tu putita hermana menor. Tras decir todo eso lloro, estaba totalmente conmovido e incluso yo llore, la abrace y la trate de consolar en mis brazos. -*Sniff*… Lamento siempre darte problemas y pagarte con tantas molestias… *Sniff* -Deja de llorar ya… *Sniff*… No me importa cómo te vea el mundo porque sigues siendo mi hermana y siempre te amare- Fueron mis últimas palabras antes de unir una vez más nuestros labios. Este beso, este beso no fue como el anterior, este beso no fue de pasión y deseo, este beso fue del amor que le he tenido desde que éramos niños, del amor que siempre le he guardado pero nunca confesado por temor al desprecio de la sociedad por estos tabúes opresores, pero ya no me importa porque la tengo a ella y no me importa nada más que eso. En el bello momento de nuestra unión de labios mis manos se dirigieron directamente hacía su cintura, aprecie lentamente su delicada y femenil figura, mis manos tocaron con suavidad sus delicadas caderas y llegaron a sus preciosas nalgas, no eran grandes, pero eran de ella y eso ya las hacía las ...