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Ashley, una chica de paga, que realmente paga con su servicio - Parte 1
Fecha: 13/07/2021, Categorías: Gays Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos
... sensual. –le dije. —Ok, está bien… nos vemos más tarde. Bueno, esto sería mi segunda puta que me cojo y aunque bastante cara, me justificaba a mí mismo, pues mi cumpleaños se acercaba y había logrado ascender un peldaño más en la compañía y ahora solo estaba a otro más de la presidencia, aunque irónicamente, esta noche me estarían dando, según Ashley, una sesión presidencial. Paso esperando las horas bebiendo jugo de toronja y de naranja, evito el alcohol, pues se que a muchas mujeres no les gusta ese olor de alguien alcoholizado, aunque sea una puta de paga. Estoy a la espera con esa ansiedad para que llegue la hora y a las 8 p.m. me llama Ashley. —Sr. Zena, estoy lista, ya estoy en mi apartamento. –Me da su domicilio y vuelve a preguntar. - ¿En cuánto tiempo cree que viene? —Tengo que ver el mapa y te llamo. —Mi apartamento está cerca, a minutos de donde hoy tomamos desayuno. —Si ese es el caso, puedo estar ahí en los siguientes 20 minutos. —Bueno, está bien. Le recomiendo que traiga ropa interior y ropa extra, sus utensilios higiénicos. Cuando llegue a ese domicilio hábleme y le doy el código de seguridad del complejo para que pueda entrar. Le respondo con un afirmativo y me llevo en un maletín de mano, un pantalón y camisa extra, junto con una botella de vino merlot que compré. Bajo por el ascensor y me dirijo a la recepción del hotel y ver si me pueden dirigir al domicilio que Ashley me ha dado. Realmente, de una manera muy chistosa y por una ...
... gran coincidencia, la recepcionista me dice que yo estoy en ese domicilio, que es la dirección del hotel. Me rio y solo pienso si Ashley ha de ser esa chica que gime ardientemente en el piso de arriba y que me ha excitado escucharla por los dos últimos días. Me saco el celular y le llamo. —Si Sr. Zena, ¿ya está abajo en el hotel? ¿Dónde está? —Si Ashley, estoy en la recepción. —En ese caso, usted está en la torre norte, vengase a la torre sur y vaya al cuarto piso y espéreme en la sala de recepción en frente del ascensor, si es que yo no lo estaré ya esperando. Subo, y en el camino me vuelven los gemidos de la chica de arriba que he escuchado noches anteriores, y me rio de la casualidad que se pueda tratar de Ashley. Llego a la sala de espera del cuarto piso en el mismo ascensor que yo uso para llegar al tercer nivel. Veo que Ashley ya está ahí, la reconozco, y ahora esos ricos labios carnosos me besan y sus perlados pequeños dientes me muerden tiernamente los labios. Su sabor es delicioso y su aroma que emana me ha comenzado a embriagar todos mis sentidos. Lleva puesto un vestido blanco de una sola pieza que cae a 20 centímetros arriba de su rodilla, y en su rico cuerpo lleva un cincho rojo en su cintura que adorna esa definición tan deliciosa de su cadera. Me toma de la mano y caminamos a su habitación y descubro que no se ha de tratar de la misma chica y sus gemidos nocturnos. La habitación de Ashley tiene como paisaje la calle principal del lugar. Entramos, y ...