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Ashley, una chica de paga, que realmente paga con su servicio - Parte 1
Fecha: 13/07/2021, Categorías: Gays Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos
... pienso que viene la hora de la penetración, pero este es el masaje más rico que mi verga a recibido y lo digo por el morbo, la tensión de cómo lo viví. Como dije, pensé que habría penetración sin protección alguna, pero Ashley ha tomado mi verga y la apunta doblándola hacia mi ombligo, y ella la atrapa con los labios de su vulva y por unos segundos no hace movimiento y solo se dedica a verme a los ojos con esa mirada sensual y sugestiva. Obviamente, al reclinar la camilla, mi vista era ideal para ser testigo de tan rica escena, y podía ver que solo la punta de mi glande estaba descubierta. De repente pude sentir que la rica panochita de Ashley se contraía, en un movimiento interior producto de unos músculos vaginales muy bien entrenados y acondicionados. Solo pensé lo divino que sería estar adentro de esa rica vagina y experimentar lo mismo. Obviamente mi ansiedad y excitación se elevaban, si estimo que esta tortura genialmente erógena sobrepasaba la hora, sesenta minutos. Con ese calor rico de su concha y esa sensación de humedad que tenía, ella comienza a masajear mi verga sin que ocurra penetración. En aquel proceso se amarró el cabello con una liga, y la escena con todas sus sensaciones eran divinas. Aquel masaje de su panocha sobre mi verga era velozmente intermitente; algunas veces rápido, lento y al punto de parar y hacerme llegar aquella vibración de su contracción vaginal. Ella en ese punto volvió a preguntar: ¿La estas pasando bien Tony? ¿Qué podía decir yo? ...
... Ashley me tenía a mil y esa sensación llegaba y desaparecía como un juego cruel que ella dominaba a su antojo. Era rico ver sus tetas mecerse en ese vaivén de su movimiento pélvico y descubrir su tatuaje de una rosa con unas letras artísticas que deletreaban literalmente la palabra “Pasión”. Tiene todo calculado y ahora en aquel mismo nivel se voltea, dejándome ver su rico culito y otro tatuaje al nivel de su espalda baja, casi llegando a esa línea del placer de sus nalgas: Son letras chinas o de algún lenguaje oriental. Hace lo mismo y sin ninguna penetración, ahora el masaje es a la inversa, mientras me masajea con sus manos mis huevos y observo que con aquel movimiento de sus caderas, pareciera que mi glande sale de entre medio de sus ricas y solidas nalgas. Ella comienza con ese platicar sugestivo y altamente erógeno. —¿Tony, te gusta mi culito? —Tienes un culo riquísimo. –le dije. —¿Te lo quieres coger? —Me lo quiero comer y coger. —Me excitas Tony, de solo pensar sentir tu rica lengua en mi culito. Yo también me voy a comer tu culo… porque me lo darás, ¿verdad? —Si, te daré lo que tú quieras. —¡Que rico! Ya siento tu rica verga descargando su lechita adentro de mi culo. Y de aquella manera parecía ser una de esas pláticas eróticas que se venden popularmente por teléfono, mientras Ashley me restregaba su rica y húmeda panocha sobre mi verga. Realmente no pude aguantar y por primera vez desde que lo prometí violo mi código sexual de conducta y esta ...