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Lección erótica con mi alumno
Fecha: 17/07/2021, Categorías: Gays Autor: Esteban986b, Fuente: CuentoRelatos
... cuenta de lo que estaba pasando. El riesgo era muy grande, pero no iba a renunciar a hacer mío ese joven cuerpo. Yo: Esteban, querés seguir con esto -susurré Esteban: Si, por qué paraste? -dijo Esteban en voz baja. Yo: Vamos a mi oficina... recogé tus cosas, yo salgo ya y te espero allá. Esteban entendió lo que buscaba: un poco de privacidad para los dos. Salí rápidamente mientras me acomodaba los pantalones. Tras atravesar el pasillo entré en la oficina y me senté en la silla del escritorio esperando a Esteban. No encendí las luces. Me sentía desubicado pero llevado por el deseo. Mi joven alumno entró tres minutos después y tiró su maletín al piso, se deshizo de sus tenis también. De inmediato caminó hacia donde estaba yo sentado y se agachó para besarme apasionadamente como estábamos haciéndolo. No habíamos perdido la fogosidad a pesar de haber cambiado de lugar. Nos estuvimos besando un buen rato, él de pie y yo sentado. Yo acariciaba su espalda de arriba a abajo, metía mis manos por debajo de su camiseta y las llevaba por su abdomen, su pecho, sus brazos. Esteban se limitaba a besarme y a sobar su bulto sobre la pantaloneta. Estiré más mis brazos para alcanzar su culo: nuevamente lo estaba acariciando, que rico se sentía. Bajé mis manos por sus piernas un poco y luego las subí para regresar a sus hermosas nalgas. Ya estaba bien de caricias. Metí mis manos por su pantaloneta y la deslicé por sus piernas dejándola a la altura de sus pantorrillas. Volví ...
... a subir mis manos y deslicé la parte trasera de sus pantaloncillos hasta dejar descubierto su culo, sin liberar su pene. Volví a acariciar su culito firme, esta vez seco. Llevaba mis manos por sus nalgas, las separaba las amasaba. Unos segundos después empecé a pasar mi mano entre sus nalgas, rozando su ano. Esteban gemía cada vez que mis dedos o mi mano entraban en contacto con su hermoso ano, así que decidí usar mis dedos para estimularlo. Empecé a frotarlo, a llevar la yema de mis dedos por toda la zona. Esteban me besaba con más fuerza, estaba transportado por el placer. Dejé súbitamente de besarlo y con mis manos le indiqué bruscamente que se acomodara de espaldas, quería tener su culo de frente. Esteban se dio media vuelta poniendo su culo a la altura de mi cara. Tomándolo por su cintura lo hice retroceder para acercarlo más y no lo pensé dos veces: hundí mi cara entre sus nalgas. Empecé a saborear su culo. No podía creer que le estaba lamiendo el culo a un alumno, pero estaba en el cielo por el placer. Esteban se había inclinado un poco hacia adelante y se estaba masturbando frenéticamente mientras suspiraba y me pedía que siguiera. Llevé mi lengua por su ano, la sensación era increíble: con una mano separaba sus nalgas, con la otra sobaba mi pene por encima del pantalón. Cada vez que mi lengua rozaba su ano, Esteban gemía y todo su cuerpo se estremecía. Estuvimos así por un momento más, hasta que me detuve. Deslicé su pantaloneta hasta el piso, al igual que sus ...