1. SI NO LO CONTABA...REVENTABA...


    Fecha: 18/07/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    Con mis 8 años no me animaba a acercarme a la cuna de mi sobrino recién nacido. tenía problemas en su composición corporal y me daba miedo y hasta un poquito de asco o impresión. La cabeza como ovoide, las piernitas mas largas que el cuerpo y el tórax como salido. Mi hermana se había separado por ser entre otras cosas una mujer golpeada y diferentes motivos. Con el tiempo me fui acostumbrando a la figura de él y aceptándolo aunque no pudiendo evitar resquemores. Pasé a ser su niñera y llegando yo a convertirme en una veinteañera de las voluptuosas aunque exuberante. Casi todas las tardes lo cuidaba en su departamento y la charla era amena y alegre, los psicólogos lograban en su personalidad buenos resultados y yo aprovechaba para estudiar mi carrera estando con él. Era muy independiente y me daba miedo su falta de apoyo en las manos por carecer de fuerzas pero pese a su caminar con saltos se desplazaba muy bien. El tórax seguía siendo prominente y el cabello disimulaba su cabeza ovoide. Una tarde en in impasse nos pusimos a charlar sobre mi carrera de enfermera (lo cual me sirvió para aceptarlo más fácilmente) fue entonces que lo noté algo como perdido y logré que "escupiera" su interior. --Vos tenes proyectos que yo también podría hacer y de hecho quiero lograr. pero lo otro?. Mirame. quien me va a querer?. Soy una suerte de fenómeno. no voy tener novia ni aunque pague. Empezó a llorar de una forma que denotaba tener un mundo muy contenido, con sus 14 años padecía una ...
    ... angustia que se sabía era una sentencia, lo abracé con ternura apretándolo contra mis pechos y al sentirlo latir me sensibilizó mas y busqué sus lágrimas para secarlas besándolo. fueron 2 o 3 besos y desde mi piedad muy levemente rocé su boca, el abrió los ojitos con una incertidumbre alegre y yo repetí un par de besos cortos encontrado en este último su boca abierta y dispuesta. No sé que se desató dentro de mi, curiosidad, morbo, lástima pero entre a proporcionarle labios y lenguas mientras sentía sus manitos como tocaban mis pechos. Me separé un segundo para calmarme y mirarlo dando por terminado el romance y él con una sonrisa amarga sentenció. ----¿Ves? ni a vos que me tenés tanta paciencia te gusto. Lo tenía ahí en mis faldas abrazado como un osito peluche y me lo llevé a la cama. Teníamos tiempo aún. Me encantaba su desbordada pasión por tocar y besar, metía lengua como un experto y de si yo lo hubiera conocido ese día hubiera apostado a que ya había hecho el amor. Desnudos los 2 exploró mi cuerpo con se lengua y sus manitos diminutas que no se privaron de nada, chupeteó bien mis tetas, boca, estómago y bajó. Dios que delicia esa lengüeta desesperada por mi concha y sus deditos acariciando mis nalgas; por un segundo abrí los ojos y lo vi como movía su deforme cabecita entre mis piernas y yo lo empachaba con mis flujos vaginales, olvidé todo cuidado y tomándolo de las axilas lo calcé arriba mío sintiendo en pasión y su relativo buen tamaño la penetración. Lo rodeé con las ...
«123»