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37.3 Algún cambio de vida
Fecha: 29/07/2021, Categorías: Incesto Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... hiciera en forma de nieve. Después de un efusivo abrazo donde nuestro aliento, como nube vaporosa, se mezcla en la gélida y húmeda atmósfera del parque, comenzamos a trotar por él siguiendo el cauce del canal. Cuando llegamos al campo de futbol decidimos cruzar el ultimo puente, están llegando coches que transportan pequeños niños para jugar algún partido, y en lugar de hacer el mismo recorrido de vuelta, cogemos Rue Royale ahora desierta. En Notre Dame Rafael quiere que desayunemos en un bar de los que ya están abiertos, no me apetece en absoluto, el frío anterior se ha convertido en sudor que cubre nuestros cuerpos y no quiero que nos quedemos fríos, decidimos separarnos y cada uno seguir nuestro camino. Nos despedimos con el compromiso de llamarnos más tarde. El resto de la mañana lo paso trabajando en casa además de ducharme y hacer otros deberes. Cuando me llama Evans para preguntarme si me apetece comer con él no lo dudó ni un momento. - ¿Te importa que lleve a un amigo a la comida? -no conozco si Evans tiene otros propósitos aparte de comer y por eso le pregunto. -Puedes traer a quien quieras, lo que deseo es verte, esta semana apenas hemos hablado. –inmediatamente llamo a Rafael para preguntarle si le apetece comer con nosotros. Quedamos en el restaurante del amigo de Evans y que conocemos de alguna manera todos. Cuando llego al bar me están esperando los dos, hablan entre ellos, casi no se conocen salvo por haberse visto en algún corto momento ...
... cuando vamos a bailar. Están con un vaso en sus manos y al llegar yo se acerca el dueño del bar para saludarme y saber lo que quiero. Le digo que no quiero nada y me mira sonriendo, a veces aparenta que se ofende. -Tú no necesitas beber, pero comer es indudable que sí, van a pensar mis clientes que aquí no se come bien y no se atiende a la gente. Indudablemente es una broma, pero me pongo rojo, es una indirecta a mi delgadez ya que comparado con él puedo parecer escuálido. Al rato vuelve con algo para comer en un plato y lo coloca delante de mí, no pregunto lo que es y cojo un trozo de lo que supongo es algún tipo de carne. Está muy caliente y tengo que volver a dejarlo en el plato. Vuelvo a intentarlo porque está aquí de pie y no piensa moverse hasta que lo pruebe, ya no quema y puedo sostenerlo entre mis dedos, así debe comerse porque no ha colocado cubiertos. La verdad es que resulta delicioso, como tiene unos huesitos imagino que pertenece a algún tipo de pajarito pequeño. Espera mi decisión y saber si son de mi agrado, el resto también están pendientes de mí. -Realmente riquísimo Martine, de qué tipo de pajarito se trata, está muy bueno, pero me da pena que un animal tan pequeño excite mi paladar de esta forma. –sale una carcajada de su boca. -Te equivocas no se trata de pájaro alguno, son ancas de rana, “cuisses de grenouille”. - ¿Qué? -No le entendí o no quería creerle, tuvo que repetirlo dos veces. - “Cuisses de grenouille”, pero no pongas esa ...