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Visitas inesperadas - Partes 1 y 2
Fecha: 04/08/2021, Categorías: Incesto Autor: Eltodasmiasreal, Fuente: CuentoRelatos
... búscalo en su oficina. Un recinto que sólo muy pocos miembros de la iglesia se atrevía a pisar, pues él sólo les permitía la entrada a personas de mucha confianza, como a mí por ejemplo. Tras insistir en mis llamadas, escuché su voz. Me ordenó que pasara. Él estaba sentado atrás de su escritorio con un semblante extraño, bastante nervioso y muy colorado. Por lo que supuse que estaba enfermo. -Pastor, si no tienes inconveniente necesito confesarle ciertos sucesos que me han robado mi paz. Sucesos que desgraciadamente están corrompiendo mi mente. -Él un tanto disperso movió su brazo en señal aceptación, así pues comencé a relatarle todos mis deseos ocultos por mi tía y los recientes por mi madre Temeroso y angustiado por su respuesta, ¡me llevé una sorpresa! El pastor me dijo que a mi edad era muy natural sentir deseos inmorales por personas muy cercanas a mí, por lo que no debía preocuparme, que en lugar de reprimirlas era mejor dejarlas fluir, pues tras negarlas seguramente me volvería loco. Sin mayor complicación, él procedió a orar por mí, pero con la novedad de no levantarse de su lugar para hacerlo. Una vez expulsados los demonios de la vergüenza y todos aquellos que retenían mis deseos, me fui de su oficina, pero no sin antes echar un último vistazo. Él pastor tenía uno de sus brazos debajo del escritorio mientras con la otra se despedía de mi acompañado de una sonrisa de la clase que esconde secretos. Secretos que posteriormente ...
... descubriría. -Nos vemos en la fiesta hijo- sonrió Mientras salí de la oficina no pude evitar sentirme un tanto confundido, pues mi guía espiritual, al cual tanto respeto y aprecio me recomendó dejar de angustiarme por mis deseos carnales, ¡es decir por mi tía y mi madre! ¡No lo podía creer! En fin, también logró que mis angustias y estúpidos celos sin fundamento disminuyeran, pues de un momento a otro ya no sentí aquella inmensa carga de preocupación. De forma que decidido, es decir con una nueva mentalidad y muy determinado por las palabras de mi más grande admiración, proseguí a liberar mi mente y seguir mis deseos sin limitaciones. Pues si lo dice mi pastor, entonces debo creerlo! Ya más liberado, decidí entrar al baño, pero antes de hacerlo vi a lo lejos a mi madre jugando con sus alumnos, un grupo de críos pequeños y muy traviesos, éstos corrían alrededor de ella jugando atrapadas sin soltarse de su falda! Mi madre inmóvil y con una sonrisa nerviosa intentaba con mucho esfuerzo bajarse la falda: Ya basta niños!- gritaba! pero ellos ignorándola continuaban; ahora ya no la tomaban de la falda, sino de sus increíbles muslos, uno recargaba su manita a centímetros de su dulce tesoro y el otro para no ser atrapado usaba sus nalgas como escudo. Ante tal escena me quedé pasmado ¿y estos chamacos de dónde salieron? Tratando de contestar mi pregunta, pude percatarme que un chaval más grande estaba también expectante y muy contento. Sin más entré al bañó. Ahí estaba mi ...