-
Cogida con mi vecina
Fecha: 04/08/2021, Categorías: Gays Autor: Exotico, Fuente: CuentoRelatos
Soy un joven de 24 años de edad, con unas 165 lb. y mido unos 5 metros 11 pulgadas, de piel trigueña, bien simpático por cierto y me llaman mucho la atención las mujeres más adultas que yo, es decir, de los 30 años en adelante. La historia que les voy a contar es verdadera y me sucedió en el mes de diciembre del 2000, espero les guste. Hacía ya tiempo que venía yo mirando a mi vecina con malos ojos y es que no era para menos, pues se trataba de una mujer de unos 34 años, más o menos con mi misma estatura, unas piernas hermosas y un cuerpo muy bien distribuido, en fin, una “mamota” en todo el sentido de la palabra. Ya veníamos conversando desde hacía algún tiempo, aunque solo de ocasiones cuando nos encontrábamos en el colmado de un amigo mío, que al parecer a ella le gustaba, aunque él es muy huevon y tal vez por eso nunca consiguió nada con ella, ya que ella le coqueteaba de vez en cuando. El asunto es que en algunas ocasiones nos llegamos a tomar unas cuantas cervezas juntos los tres y yo no veía la hora en que ella en vez de coquetearle al amigo mío, lo hiciera conmigo. Para no cansarles mucho el cuento, sucedió que un día llegué del trabajo a mi casa un poco más tarde que lo que llegaba regularmente y después de cenar me fui al colmado del amigo mío, como era mi costumbre; después de estar yo ahí por un buen rato llega ella, andaba vestida de jeans y una blusa pegada el cuerpo que dejaba mostrar sus pezones que por el poco de frio que hacia se tornaron ...
... erectos. Ese día como muchos otros decidimos tomarnos unas cuantas cervezas, duramos un buen tiempo en eso, tiempo que ella no perdía para tirarle sus coqueteos a mi amigo, hasta que decidimos salir luego de que mi amigo cerrara el establecimiento, pero al ver que no llegaba la hora que pudiéramos cerrar por el gran flujo de personas que iban a comprar, decidimos entonces salir ella y yo, pero nunca pensé que las cosas que podían tornar más allá de lo que para mí iba a salir una salidita de amigos. El hecho fue, que decidimos ir a un lugar en donde supuestamente iban a estar tocando algunas orquestas merengueras (por si no se los he dicho soy de la tierra del merengue, Rep. Dominicana), pero al llegar al lugar ya las orquestas se habían ido y decidimos quedarnos a tomar unos tragos en una caseta al lado del mar en donde también podíamos bailar. Bailamos unas cuantas canciones, las cuales disfrute bastante, puesto que me gusta mucho bailar y porque cada vez que lo hacía con ella nuestros cuerpos se rozaban y podía sentir su vulva muy cerca de mi pene cosa que ya me tenía bien caliente sin dejar atrás el roce de sus pezones que se sentían bien duros por el frio que hacía, como ya les comente anteriormente, situación esta que al parecer a ella también le gustaba, puesto que en ningún momento se separó de mí, y porque luego me pidió que la abrazara, porque tenía bastante frío, ya que estábamos al aire libre. Después de habernos tomado unas cuantas cervezas ella me dijo que nos ...