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Don Isauro un pervertido Tendero. Parte 10ª.
Fecha: 05/08/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sexigaleno, Fuente: SexoSinTabues
... estando arriba, Gris la bombardea con preguntas, ¿oye, tienes pilin, como los hombres?, ¡sí, sí tengo pilin pero también tengo cosita como la tuya!, ¿a poco?, ¡enséñame entonces!, ¡bueno ya me viste, con el pilin de fuera de mi bata!, ¡sí y lo tienes chiquito!, pero lo tienes enfermo, ¿verdad?, ¿enfermo de qué?, ¡pues lo tienes rectito mirando al frente!, ¿quieres que te cure?, , , ¿cómo lo haces, con las manos o la boca?, no tonta, ¡con mi puchita!, ¡lo metes aquí, y yo te doy masajes!, bueno pues dame esos masajes, ¡pero no le digas a nadie!, ¡no, cómo crees, tú eres mi amiga!, en unos minutos Gris ya montada en la pelvis de Lety, con su vestido levantado y sin interiores, abierta de piernas se pasaba el glandecito en toda la rajita, y se fue sentando de a poco, hasta que despareció por completo su vaginita, ese órgano masculino, Lety empujaba sus caderas, pero Gris le dijo, ¡basta, estate quieta!, ¡ya voy a empezar a darte masajes!, las contracciones de la vulvita de Gris eran constantes, hacían gemir a Lety de una manera muy erótica, ahhh, ahhhhh, que bien lo aprietas, ahhhh, ahhhhhhhh, ahhhhh, sigue Gris, no pares, ahhhhh, ahhhhh, ahhhhhhmmmmmmmmmm, un largo gemido y su leche estaba inundando la caverna de la nena, que no paraba de exprimir lo que tenía dentro de ella, así sentadita y ensartada, mientras le pasaban las sensaciones a Lety, ¿te gustó que te curara el pilin?, ¡mucho mi amor mucho!, ¡uff, me echaste tus miaditos!, ¿verdad?, ¡ay sí mi amor perdóname no me ...
... pude controlar!, ¡están bien calientitos!, ¿pero cómo que siento adentro de mí!, ¿que no se te baja tu pilin?, ¿quieres más masaje?, ¡sí, dame más!, la nena apretaba su pancita y las contracciones regresaban, ayy, que rico, ahhhh, ahhhhh, Lety la tenía por su cintura a Gris, la comenzó a alzar y a sentarla varias veces, Gris sólo hacia mju, mm, mju, mientras Lety estaba, ¡en el viaje de placer que le daba esa tierna vaginita!, que tenía ahorcado su penecito, ahhhhh, ahhhhhh, auuuuu, auuuuu, que ricoooo, ahhhhhhhhhhhhhhhhh, igual que la anterior eyaculación, se fue integra dentro de la conchita de Gris, se destrabaron cada una se limpió, se sentaron a platicar, ¡a Gris no le molestaba lo que le había hecho!, estaba tranquila, en menos de quince minutos otra erección llegó en Lety, ¡Gris miraba cómo se le iba parando!, ¿a poco no te desenfermaste?, ¡ya lo tienes parado otra vez!, ¡a ver me acuesto y tú me lo metes!, ¡ya me canse de estar encima de ti!, se levantó el vestidito, ¡aún no se había puesto su calzón!, y Lety la encimó, Gris con sus piernitas abiertas, esperaba el penecito que se alojó de inmediato en la tierna vulvita, se movía, entraba y salía, la nena la miraba a los ojos, ¡ya basta Lety!, ¡ya te voy a curar otra vez!, Lety se pegaba bien a la pelvis de Gris, alojando todo el delgado cilindrito de carne, mientras la nena apretaba, ella se empujaba más adentro, al aflojárselo ella retrocedía un poco, esas acciones la hacían gemir en exceso, la escuchaba la nena, que ...