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Mi vida (14)
Fecha: 05/08/2021, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Con Enrique el "gato" tenía una relación amistosa muy buena, empezando por nuestro caracter muy pasivo, nos sentábamos a comer, bebíamos de la misma botella, nos regalábamos helados y otra golosina. En los recreos, nos sentábamos en una roca grande sobre una loma cerca del perímetro de la escuela a comer y veíamos a Benito cómo se llevaba a Luis, un compañerito de la escuela 2 años menor que nosotros a cierta casa abandonada, desde donde estábamos ubicados se podía ver cómo se lo llevaba por el monte en carrera agarrándolo de la cintura y jalándolo del brazo, Benito tenía la costumbre de regalar helado para quien se dejase culiar. Vimos cómo se cerró la puerta y por entre los huecos sacaba la cabeza Benito en señal de cautela mirando a todos lados, no vimos nada más, aunque nuestra mirada estaba en la casa en espera de su salida. Mientras eso esparábamos, Enrique sobaba su piernita sobre la mía, nos mirábamos sonrientes, recuerdo que me sobó mi espalda y me hice de ladito para que pueda introducir su manito y pueda sobar con sus deditos mi culito ardiente, mi pene se paró y luego le hice lo mismo, vi su carita de satisfacción. Nos fuimos a esconder detrás de la piedra, me monté sobre su pene agitando mis caderitas, mientras nos moviámos, se acercó y con el aliento excitado me dijo en el oído "¡¡¡culiamos mañana viernes, allí!!" Señalando la casa donde culiaba Benito. Yo sin pensarlo le dije: "Si, a la salida" en ese momento que tocan la campana metálica de fin ...
... del recreo, nos quedamos un ratito más a ver a Luis y a Benito que salían apurados, Luis con la carita al suelo un tanto sucio el pelo y arrugada su uniforme mientras que Benito se subía el cierre o cremallera introduciéndose la camisa y jalándose su pene. Mientras caminaban, se abrazaban y alcancé a ver que Benito le sobaba el culito a Luis que mostraba una expresión de dolor ya que se cogía con una mano su pene y con la otra se sobaba su culito, Benito sonriente le sobaba el pelo a Luis y éste se le hacía a un lado. Al siguiente día, en el recreo me senté a comer con Enrique, había llevado bananas y abría su boca sacando y metiendo eróticamente la banana en complicidad con sus labios y lengua, él tenía en un extremo la banana y yo en el otro y al mismo tiempo la comíamos quedando nuestros labios muy juntos así como nuestras frentes y alientos. Enrique metía la lengua girándola y chupándola en el pico de la botella de refresco y me decía "así es tu culito" y se reía. Antes de finalizar el recreo le dije a Alexander que me iba a quedar con la maestra por los deberes y que me acompañaría Enrique a casa, Alexander asintió y me dirijí a mi salón de clase, estando allí mientras escribiamos, nos frotábamos las manos con los dedos, uníamos nuestras piernas y las frotábamos arriba-abajo, Enrique unió los lápices con una liga haciéndolos girar diciéndome "Mira como culean". Siempre que nos mirábamos nos reíamos como adelantándonos con nuestro pensamiento de lo que ibamos a ...