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Pina, la chica de tetas grandes del BBS
Fecha: 11/08/2021, Categorías: Gays Autor: Alien_system, Fuente: CuentoRelatos
... ahora me haces sufrir… que malo eres conmigo.” Yo: “Ah sí… yo te calenté?” Pina: “Si, tú me pusiste así, mira como me tienes… ya no seas malo y entiérrame tu verga mi amor… soy completamente tuya...” Yo: “Quieres mi verga?… Quieres leche?… dime que es lo que quieres primor?...” Pina: “Quiero tu verga dentro de mí, quiero tu leche por favor… ya dámela… me tienes ardiendo, necesito tu verga dentro… y probar tu leche...” Hice una pausa a nuestro “Juego de seducción” y con rapidez fui al cajón de la cómoda en búsqueda de un condón, abriendo el empaque y colocarlo rápidamente en mi verga, que ya quería penetrar a mi nueva conquista. El ambiente en la habitación estaba ardiendo, ella en mi cama tendida desnuda solo cruzaba sus piernas y un brazo sobre sus tetas, mientras camine hacia la cama y me subí poco a poco a la cama para subir besando y recorriendo con mis labios sus piernas hasta llegar a su pelvis haciéndola que se estremeciera, subí por su ombligo hasta llegar a sus grandes tetas, donde ya me esperaban sus dos botones cafés erectos e hinchados de la excitación, mi verga ya estaba bien caliente y se la pegue a su pucha que igualmente ardía como un volcán. Dirigiendo mi verga a su ardiente cuevita, la cual empecé a penetrar suavemente haciendo que sus ganas de verga fueran más urgidas por ella, mientras Pina abría sus piernas para que mi cuerpo se acoplara sobre el suyo, mi verga iba entrando en su panocha, resbalando por aquel caldo de almeja que ...
... deseaba su ingrediente extra de camarón, mientras mis labios y manos acariciaban sus pechos, hombros y cara, ella solo abría y movía su cadera al compás de mis penetraciones. Tome sus pies y la hice que los colocara en mis hombros mientras la penetraba y nos mirábamos fijamente mientras la ensartaba. Sus tetas se movían como dos grandes gelatinas en el golpeteo de mi cuerpo con el suyo, a veces tomaba aquellos grandes senos para chuparle y besarle sus pezones, mientras mi verga parecía tener vida propia con movimiento propio, no paraba de entrar y salir de su rica cuevita, la cual estaba ardiendo por la calentura del juego previo. Sus gemidos inundaban la recamara, la cual estaba en silencio y solo a lo lejos se escuchaba la película que habíamos dejado en la sala. Pina: “Así… así… ahhh… que rico... así cógeme...” Estábamos embebidos en nuestro ritual amatorio, cuando de repente empezó a sonar el teléfono de del departamento, no quería que me interrumpieran por lo que deje que sonara sin contestar, después de varios timbrazos dejo de sonar para ahora timbrar mi celular en el que el identificador aparecía el nombre de mi amigo de parrandas “Alex”, deje que sonara y recordé que había quedado con él y otro amigo que ese fin de semana iría a checar su computadora para hacerle servicio de mantenimiento y reparar alguna cosas que tenía fallando el sistema operativo, pero no solo era eso sino que habían quedado que a cambio me prepararían un platillo especial para comer en ...