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Emiliano y sus sustitutos para su polla flácida
Fecha: 11/08/2021, Categorías: Incesto Autor: tofi, Fuente: CuentoRelatos
Hola, soy Sofía, una morena de 25 años de edad, enfermera, mido 1.65, delgada con grandes tetas y un culo que aunque no grande esta duro y mis nalgas están bien formadas, mi cintura es muy delgada, lo que lo hace ver más grande de lo que en realidad es, trabajo en el hospital de la ciudad donde vivo, mi familia vive en provincia y yo me vine a la capital para estudiar, al graduarme conseguí empleo y me quede a vivir aquí, pero los gastos son muy fuertes y me vi obligada a trabajar a domicilio en mi tiempo libre para poder vivir un poco más holgada, un domingo revisando la prensa vi un anuncio donde solicitaban una enfermera para cuidar a un paciente durante 3 noches a la semana, llamé y la paga era buena, así que a pesar de lo forzado que podía resultar fui a la entrevista, al llegar me recibió una mujer de unos 40 años, me hizo pasar y una vez en el sofá inició la entrevista. - ¿tienes experiencia? - Sí, soy enfermera en un hospital y ya he hecho este tipo de trabajos otras veces –respondí. - Necesitamos alguien para que acompañe a mi papá por tres noches a la semana, cuide que tome sus medicinas y esté al pendiente por si llegase a tener algún malestar, mi hermana y yo nos repartimos ese trabajo, pero por 2 meses yo debo salir de viaje y necesito que alguien me reemplace mientras no esté. - No hay problema, yo puedo hacer eso perfectamente. - Mi papá es un hombre de 65 años, aparentemente no tiene ningún mal, pero es diabético y hay que estar muy pendiente de ...
... él, de lo que come y de que se le administren sus medicinas, si eso se hace correctamente, no hay problema. Llegamos a todos los acuerdos, trabajaría lunes, miércoles y viernes de cada semana de 7pm a 6am y el trabajo era relativamente sencillo, en ese momento me pareció que la paga era muy buena para lo sencillo del trabajo, la semana siguiente comencé a trabajar, al llegar me recibió la otra hija, me indicó donde estaban todas las cosas y por último me llevo a la habitación donde estaba el paciente, era un viejo más bajo que yo, con una barriga que le colgaba y casi calvo, al entrar me miró y se dirigió a su hija. - me gusta, es más agradable que la última que vino. La mujer se despidió y me dejó con el viejo, ese día lo acompañe hasta que se durmió y luego me dirigí a mi habitación a descansar, el miércoles al quedarnos solos me dijo que fuéramos a la sala a ver la tv, ya acomodados en el sofá me pidió un vaso de agua y cuando regrese con él, me miró fijo detallándome sin tomar el vaso de mi mano. - eres muy bonita -me dijo, mientras estiraba la mano y tomaba el vaso agarrando la mía. - gracias -le dije algo incomoda y retirando mi mano, él sonrió como disfrutando mi incomodidad. - y tienes un cuerpo muy bonito. - gracias -volví a decir más incómoda aun. - ¿qué talla son? -pregunto sin borrar su sonrisa maliciosa. - ¿Que? - Las tienes grandotas. - No sé a qué se refiere -le dije ya molesta, puesto que si entendía a qué se refería. - Las ...