1. Mily... Parte 2: Elixir prohibido


    Fecha: 12/08/2021, Categorías: Incesto Autor: Irlandesex, Fuente: SexoSinTabues

    MILY. PARTE 2. ELIXIR PROHIBIDO Volvimos a la pileta. Si bien mi cuerpo se encontraba más relajado, mi cabeza no paraba de dar vueltas. No sabía si seguir o no con este peligroso juego. Pero la suerte ya estaba echada. Mily me miraba constantemente y yo a ella. -Viste que linda esta Mily- me preguntó ingenuamente mi Tía ni bien llegamos a la mesa donde todos seguían aun sentados. -Si, está muy bonita- Le conteste como sacándome el tema de encima. Un rato después de la escena del baño, mi hermana Mariela se había retirado ya a su casa. En ese momento mis padres se dispusieron también a prepararse para salir, pidiéndole disculpas a mi Tía por irse temprano, pero utilizando como excusa una reunión con otros amigos que ya estaba programada hacía semanas. Mi Tía comenzó también a alistarse, pero ambas niñas le pidieron quedarse un rato más en la pileta. Yo también le pedí a mi Tía que se quedara, que todavía era temprano. Ella aceptó… Minutos después, mis padres saludaron a todos y se retiraron. En ese momento les ofrecí a mis primas si querían tomar helado, y ambas asintieron. Cuando fui a buscarlo al freezer de la casa, caí en cuenta que mi madre se había olvidado de traerlo. Volví decepcionado y les pedí disculpas a las chicas por la falsa ilusión que les había ocasionado. Sin embargo, se me ocurrió llamar a un par de heladerías que conocía de la zona, pero todas tenían mucha demora en el delivery. Era lógico, el calor que hacía era insoportable. Sin dudarlo, mi Tía se ofreció ...
    ... para ir a comprarlo. Le dije que no, que iba yo. Pero ella insistió y no pude convencerla de lo contrario. Tomó su cartera y después de indicarle donde podía encontrar una buena heladería, se apresuró hacia la puerta de salida. Euge, mi prima más chica, aun un poco mamera, quiso ir con ella. Era la ocasión perfecta para quedarme a solas con Mily. Acompañe a las dos a la puerta principal y luego de estar seguro que subían al auto y salían, volví a entrar a la casa, cerrando la puerta con llave. Fui rápidamente hacia donde estaba Mily, y sin decir nada, ambos encaramos para la pileta. Nos tiramos al agua sin vacilar ni un instante. Me acerque nadando hacia ella, que se encontraba en la parte playa de la pileta. En aquel ya, glorioso baño, se había cambiado el bikini, ya que según dijo, no le gustaba tenerlo mojado. Ahora lucía un traje de baño de similares características al anterior, de esos de triangulitos que se atan por el cuello y por detrás de la espalda. Solo que este era de color rosa clarito. Típico de niña, pensé. Una vez que estuve a su lado y sin saber como romper el hielo lancé: -Mily, ¿tomas sol?- Que pregunta idiota pensé por dentro. Pero me llamaba mucho la atención ese bronceado de película que llevaba mi primita. Igualmente imaginaba que si, porque había podido apreciar el contraste del blanco de sus partes íntimas, con el dorado del resto de su cuerpo. -Si- Me dijo con voz alegre. Me explicó que en Barcelona donde vivió hasta hacia un poco más de una semana ...
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