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John y Abel
Fecha: 13/08/2021, Categorías: Incesto Autor: daldieb1818, Fuente: SexoSinTabues
... asistir. Abel era un hombre de 34 años que se ve un poco mayor de lo que es, delgado, de piel blanca, cabello negro corto, con entradas prominentes, orejas un poco grandes, nariz algo ganchuda, barbilla puntada, con ese tipo de barba que, aunque la afeite aún sigue habiendo una sombra en su cara, es de 1,80 diría yo, atractivo, no podía negarlo. Me pareció muy amable, de sonrisa fácil. Y cuando le dije a Eleonor que pasaba de ella, para acompañarle no deje de notar una pequeña sonrisa cómplice, otra víctima de la descontrolada vida social de mi hermana, pensé. Ella se resignó y me dejo solo con el novio de John. Hice clic de inmediato con el hombre, contable, económicamente estable, con dos hijos adolescentes y muchas responsabilidades. Eso me sorprendió, pensé que era gay, aunque bien mirado a John no es que se le notara del todo, ¿y qué demonios sabía yo de gays?, no es como si todos fueran gritándolo en la calle. Me dijo –entre risas- que estaba divorciado, cosa que me hiso ver, teníamos en común. Que se consideraba bisexual, y que quitara esa cara de susto, que no mordía, me avergoncé bastante, le dije que disculpara mi reacción. No le dio importancia. Le invite un trago de Jack Daniel's mientras esperábamos a John, cosa que agradecido acepto. Era bueno tener compañía, había tenido ya mi parte de noches en soledad. Las amistades que tenía era debido a mi ex, por ende, ella se los quedo a todos se el divorcio. Me venía bien la compañía de alguien de mi edad. Tomamos ...
... casi media botella de Jack Daniel's, entre un charla amena, hasta que el tema del sexo llego, tenía la dudada sobre el sexo anal, es algo que jamás había hecho, a gloria, mi ex, le precia asqueroso cuando se lo propuse, me dijo que era asqueroso y par maricones. Lo deje estar y no insistí. Le estaba tomando mucha confianza a Abel, no sé si fue el whiskey o la falta de intersección social fuer del trabajo, o el hecho de que a pesar de que soy mayor que él, me daba un aire de madurez increíble, Abel exudaba confianza, seguridad, dominio de sí mismo, y una inhibición destacad. Cosas de las que yo carecía. Lo pensé bien, ya debía estar pensando cosas negativas de mí por mi reacción ante su bisexualidad, sacar el tema sería algo grosero, pensé y lo deje estar. Pero el, franco y descardo, me tomo con la guardia baja con uno de sus comentarios. -es por lo que prefiero l sexo anal con hombres, lo disfruto mucho más ¿tú no?- me quede frio. Casi dejó caer el vaso de whisky, él se carcajeo, una risotada profunda, gutural que me erizo los vellos de la nuca –por tu cara diría que no lo prefieres en absoluto- lo dejo como un echo -no, no es que. yo… yo…- sentí mi cara calentarse, de haber podido me habría sonrojado, el solo se rio más -no lo has hecho- sentencio – ¿cómo es posible que no hayas tenido sexo anal, Vicente? No tienes ni la más mínima idea de lo que te has perdido- dijo acomodándose en el sofá junto mí sacudiendo su cabeza. –es lo mejor, es mucho más estrecho, más cálido, mas… ...