-
John y Abel
Fecha: 13/08/2021, Categorías: Incesto Autor: daldieb1818, Fuente: SexoSinTabues
... penetro, mande al diablo todo, me masturbe como nunca lo había hecho, me levante me cerque y vi como este hombre follaba a mi sobrino, quien tenía los ojos cerrados y gemía, masturbándose al ritmo de las embestidas de Abel, era hermoso, excitante, ver como la verga de Abel entraba y Salía de John, machacándolo. En cierto punto fue tal la cogida que John trato de asirse al sofá, por miedo a ser lanzado fuera de él. Abel se dobló como para besar a John pero solo saco la lengua, que John habadamente chupo, era un espectáculo increíble, el cuero sudado y brillante de John, siendo movido al ritmo que marcaba Abel, quien a su vez estaba cubierto de sudor por su espalda, cara y pecho. Abel salió de John, su pecho moviéndose pesadamente, me dio una mirada interrogativa, no sé qué buscaba en mí, no lo comprendí, hasta que me señalo a John, luego movió sus cejas como cuestionando. Lo comprendí, quería que me follara mi sobrino, mi verga se alzó en afirmación, mire a John y repetí los gesto de Abel, el solo asintió, baje mis pantalones, Abel me alcanzo un condón que el mismo coloco en mi verga, gemí ante el toque, sentía sus manos fuertes abrazar mi verga. Lo mire, quería besarlo, era extraño. Tome las piernas de John, lo sostuve por sus tobillos, coloque mi pierna izquierda en el sofá y la otra la flexione ara sostenerme del piso. No había penetrado al chico y ya estaba sudando en anticipación, viendo como su ano se contraía, húmedo rosado, coloque mi verga en la entrada y presione ...
... lentamente. Era una maravilla. Caliente, resbaladizo y apretado. Desee quitarme el condón y sentirlo piel a piel, contra él, el aterciopelado calor directamente sobre mi polla. Repentinamente sentí el culo de John contraerse, apretando más mi verga. Gemí, era extrañamente delicioso, me sentí como en casa dentro mi sobrino. Mi verga se engroso más de que lo jamás había estado. Me moví, solté sus piernas y el las envolvió en mi cintura, descansando sus pies en mis nalgas. Coloque mis manos sus costados y comencé a moverme. Entrando, queriendo llegar más profundo y saliendo, John tenía los ojos abiertos de par en par, la boca entreabierta, dejándome ver su rosada lengua brillante de saliva, sus labios algo hinchados, vi gotas de mi sudor caer en él, una en espacial cerca de sus labios. Saco la lengua y la lamio. Resople como toro y me moví más duro, más profundo, más rápido. Molí mis caderas en él, cerró los ojos y abrió más la boca. Nunca he sido agresivo en el sexo, con Gloria todo debía ser lento, suave, para no lastimarla. Pero John recibía todo lo que le daba con gusto, mi verga entraba furiosamente en él y el solo pedía más, más. Como pude lo tome por la barbilla y le dije –Mírame, maldita sea mírame- el abrió los ojos, profunda piscinas marón caramelo. Lo bese, furioso, hambriento, mordí su labio, no sabía que modere a alguien se sentía tan bien. Abel entro en mi vista periférica, me levante lo tome de la nuca y lo bese, cliente, probando el sabor del whiskey en sus boca, el ...