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Intimando con el niño estrella de la televisión (Yo 18, él 11)
Fecha: 21/08/2021, Categorías: Gays Autor: natzareno, Fuente: SexoSinTabues
... imaginan lo hermoso que fue al fin ver ese hermoso trasero! Nico, con sus 11 años, tenía un cuerpo lampiño y “redondito”. Un niño bien, hermoso, rubio. La línea que separaba su espalda blanca y dorada por el sol, con sus nalgas pálidas y redondas “, era el mismo canto de los ángeles”. Mi pene estaba que estallaba, había despertado por completo al ver semejante monumento a la belleza. Pero como me encontraba en la piscina, Nico no podía ver mi herramienta. Nico giró de frente hacia mí, aún parado al borde de la piscina, dejando que lo viera completamente desnudo. Su pene, perfecto, blanco sobre dos hermosos huevitos rosados. Una ingle suave, se veía perfecto que su piel era como la de un bebé. “¿Te vas a meter?” le pregunté casi sin poder disimular mi aumento en la respiración. “Si, pero tomaré distancia…” dijo, aunque no entendí en el momento. Nico se alejó de la piscina y luego regresó corriendo y, al grito de “cuidado”, saltó hacia el centro de la misma. Se podrán imaginar que yo ni me moví de donde estaba, pues al ver que iba a caer cerca de mí, me quedé inmóvil para sentir su cuerpo rozar el mío. Es decir, me encontraba parado, viéndolo correr hacia la piscina, su penecito blanquito rebotando al ritmo de sus pasos, y al ver que saltó hacia donde yo estaba no me moví. Nico se dio media vuelta en el aire, e impactó de espaldas contra mí. Sus nalgas impactaron contra mi pecho, y luego se desplazaron por mi barriga hasta llegar a mi pene. Nico rápidamente se separó de mí y ...
... metió su cabeza varias veces bajo el agua para mojar su cabello. Por mi mente estaba seguro que sintió el contacto de mi pene rígido con sus nalgas suaves. Estaba seguro que “se hacía el distraído”, la situación era muy loca. Jugábamos con el agua, nos tirábamos agua el uno al otro, hablábamos de la vida en general. Él propuso un juego de preguntas y respuestas sobre cosas que a cada uno nos interese sobre el otro. Sé que lo resalto mucho, pero el contexto lo amerita. Es que me encontraba en la casa de Nico, el niño más famoso del país, el que me tenía loco de excitación cada vez que llegaba por la tarde a mi casa y lo veía conducir su programa en televisión abierta. Era sexy, un perfecto niño de 11 años, nalgoncito, blanco dorado (por el sol), cabello rubio y ojos miel. Y yo estaba ahí, un joven de 18 años, empleado de un cine en un centro comercial. ¡No era nadie! Era una situación bizarra mi presencia en su casa, además estábamos solos. Algo que no tenía una explicación lógica. Nico, era un niño que sabía bien lo que valía, tenía en claro cómo era el negocio de su fama. Pero, aun así, mostraba algo de inocencia. Sé que es difícil de creer, teniendo en cuenta que prácticamente era un exhibicionista (por lo acontecido en su camarín), pero la verdad es que Nico no insinuaba nada sexual. De eso me convencí cuando mi pene rozó toda su espalda al lanzarse él a la piscina en el lugar donde me encontraba parado. Pues no se mostró excitado, sino como que tenía algo de vergüenza. ...