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Intimando con el niño estrella de la televisión (Yo 18, él 11)
Fecha: 21/08/2021, Categorías: Gays Autor: natzareno, Fuente: SexoSinTabues
... que lo amo! “Okey, le dije mientras abría las piernas para que se pueda arrodillar frente a mí. “Si quieres cierra los ojos” me decía tiernamente como si yo no quisiera ver a ese ángel precioso mientras me besa. “Ok” le contesté excitadísimo. Nico acercó sus hermosos labios carnosos hacia mí, “haciendo trompita” con su boca. Él sí cerró sus ojos, yo no. Nos dimos “un piquito”, luego otro, y luego otro. Al tercero, Nico se detuvo y abrió sus ojos, “ahora abre tu boca y sígueme el juego”, me dijo mi amado profesor. Yo le hice caso, Nico cerró nuevamente sus ojos y comenzó a besarme con “beso francés”, un beso tímido, pero bastante profesional. Para sostenerse mientras me besaba, Nico apoyó sus suaves y hermosas manos sobre mis hombros. Sentí como que eso me habilitó a tomarlo de la cintura. Mientras nos besábamos, comencé a recorrer su cuerpo con mis manos, primero su cintura, luego su espalda, subía y bajaba con mis manos, lentamente me animaba a bajar mis manos hasta sus hermosas nalgas. Con 11 años, Nico era un niño llenito, eso le daba unas nalgas perfectas. Redondas, suaves, y perfectas. Al fin me animé, a bajar mis manos hasta sus nalgas. Nico seguía besándome sin abrir los ojos, ahora él también comenzó a recorrer mi cuerpo con sus manos. Sus manos recorrían mis brazos, mi pecho y mis hombros. Era precioso, su boca con aliento a menta debido a que recién se había cepillado sus dientitos. Mi pene estaba durísimo, necesitaba que mi pene tenga contacto con él, era una ...
... necesidad imperiosa. Así que, sin dejar de besarnos, acomodé lentamente las piernas de Nico alrededor de mi cintura, entrando en contacto su hermosa y lampiña sexualidad con mi selvático pene. Se podrán imaginar que casi eyaculo ahí mismo cuando sentí su penecillo erecto, de unos 10 o 11 cm entrar en contacto con mi pene de 17cm. Mientras nuestras bocas intercambiaban nuestras salivas, y nuestras lenguas iban y venían, mis manos recorrían la espalda y las nalgas de Nico… Yo nunca había tenido sexo con un niño, de hecho, nunca se me había pasado por la cabeza. Pero este niño tenía algo especial, algo mágico que me cautivaba. Siempre me gustó, la situación que estaba experimentando era el “nivel supremo” de lo que a una persona le pueda llegar a pasar en su vida. Yo hacía movimientos de cintura para frotar mi pene con su ingle, Nico lo estaba disfrutando, pues su pene estaba paradito y su boca no dejaba de besarme. En aquélla época no existía internet como lo conocemos hoy, pues no había mucha pornografía como para “instruirse”, así que se imaginarán que todo era improvisado. En ese momento me salió manejarme así. Mi excitación era tal que me llevó a “tirar todo cuidado por la borda”, dejé de besar a Nico y lo levanté con mis brazos para luego sentarlo en el borde de la piscina, allí le pedí que se recueste hacia atrás, con sus piernas abiertas metidas en el agua. Me coloqué frente a él y comencé a succionarle su penecito. Con mis manos recorría todo su cuerpo, me encantaba sentirlo ...